No hay dos sin tres y aparentemente tampoco hay tres sin cuatro. Dando credibilidad a las sospechas de que la nueva guerra fotográfica no está en los megapíxeles sino en el
número de cámaras, Samsung ha desvelado hoy el nuevo A9, un teléfono de gama media que destaca por incorporar nada menos que cuatro sensores traseros. Este dispositivo ilustra mejor que ningún otro la nueva estrategia de la compañía, que pasa por introducir sus prestaciones más innovadoras no en la gama Galaxy S y Note, sino
en sus teléfonos intermedios. La distribución de sensores es cuanto menos confusa, pero es…