La crisis de la memoria RAM está muy lejos de llegar a su fin a pesar de
los últimos avances, y aquellas empresas que no puedan asegurarse un suministro constante y abundante de chips van a sufrir el golpe con especial dureza. Por ejemplo, los fabricantes de dispositivos con volúmenes de venta reducidos y los más expuestos a las variaciones en el PVP de sus productos. Y si firmas como
Sony,
Microsoft o
Nintendo están expuestas, para los fabricantes de
consolas SBC, que derivan todos sus ingresos del hardware, lo tienen aún más crudo. En este sentido, durante los últimos días han ido…