La red social X y su propietario Elon Musk han vivido un día bastante animado. En Francia, la Fiscalía de París ha registrado las oficinas de X en el marco de una operación que busca conocer si la red social ha manipulado su algoritmo y si el funcionamiento de Grok ha permitido la difusión de contenido negacionista y de carácter sexual. En paralelo, ha llegado a los oídos del magnate sudafricano que el gobierno de España quiere regular las redes sociales, y su respuesta ha sido llamar “tirano” y “fascista totalitario” al presidente Pedro Sánchez.
La investigación que está llevando a cabo la Dirección General de la Gendarmería Nacional (DGGN, por sus siglas en francés) se puso en marcha a raíz de una primera denuncia en enero de 2025 de Éric Bothorel, diputado del partido Renaissance (fundado por Emmanuel Macron). Bothorel transmitió a la fiscalía francesa su preocupación por el comportamiento de los algoritmos de X, alegando que estaban sesgados al favorecer determinados contenidos. En su opinión, la manipulación del algoritmo de la red social podría facilitar la injerencia extranjera.
En julio de 2025 llegaron más denuncias que ampliaron la investigación de la DGGN para abarcar la difusión de contenidos negacionistas y atentado contra la representación de la persona, es decir, deepfakes de carácter sexual, por parte de Grok, chatbot de inteligencia artificial generativa desarrollado por xAI que habita en X. También se investiga a la red social por extracción fraudulenta de datos de un sistema de tratamiento automatizado de datos y por complicidad en la posesión de imágenes de menores de carácter pedopornográfico.
Como resultado, la compañía de Elon Musk podría enfrentarse a varios cargos penales, mientras que él ha sido citado a declarar el 20 de abril. No está obligado a acudir físicamente. Linda Yaccarino, antigua directora ejecutiva de X, también ha sido citada junto a otros empleados de la empresa para que testifiquen a finales de abril. En X, Elon Musk ha dicho que la redada de la Fiscalía francesa a las oficinas de X en París es "un ataque político".
Por otro lado, tenemos los insultos de Elon Musk a Pedro Sánchez, que se han vertido en X cuando el multimillonario ha visto en un tuit las cinco medidas que el gobierno de España quiere tirar hacia adelante para regular las redes sociales. Entre ellas se incluye vetar la entrada a las redes sociales a los menores de 16 años, crear un sistema de trazabilidad del odio y hacer que los directivos como Musk sean legalmente responsables de las "múltiples violaciones" que tienen lugar en sus plataformas digitales. En un par de tuits, Musk lo ha llamado "Dirty Sánchez", "tirano y traidor al pueblo de España" y "un verdadero fascista totalitario".
Recientemente, Pedro Sánchez citó un tuit en el que Elon Musk mostraba su sorpresa por la regularización de 500.000 inmigrantes. El presidente le dijo "Marte puede esperar, la humanidad no". Sánchez no ha respondido por ahora a los insultos de Musk.