LG abandona la producción de televisores 8K, acelerando la desaparición del formato en el mercado de consumo

Alejo I
Los EOLianos que hayan estado pendientes de las noticias del todavía reciente CES 2026 se habrán percatado de la ausencia de novedades relacionadas con el formato 8K. Poco a poco los escasos fabricantes que daban soporte a esta tecnología a través de televisores de consumo han ido replegándose, y tras la retirada de Sony y TCL, LG ha anunciado que también abandonará este mercado.

Según informa FlatPanelsHD, que ha obtenido su información a través de fuentes oficiales, no solo LG ha cesado la producción de televisores 8K, que en su gama adoptaban la denominación comercial Real 8K, sino que además ha paralizado (que no necesariamente cancelado) el desarrollo de paneles a dicha resolución.

LG, cabe recordar, fue uno de los primeros fabricantes en comercializar televisores compatibles con contenidos 8K, comenzando en 2019 con el lanzamiento del LG Signature Z9, un modelo de 88 pulgadas que fue refrescado en 2023. Sin embargo, sus últimos lanzamientos han utilizado íntegramente paneles 4K, hasta el punto de que las últimas notas de prensa obviaban por completo la cuestión de la resolución, lo cual ilustraba con bastante claridad una percepción de total desinterés.

La gama 8K de LG se englobaba bajo el sello Signature, reservado a sus productos domésticos más punteros.

El fracaso del formato 8K se puede atribuir a una suma de factores. Por un lado se daban problemas de compatibilidad en función de la fuente, como los televisores 8K que no funcionaban con la señal 8K de PlayStation 5 Pro al no incorporar compresión DSC en sus conectores HDMI 2.1. Por otro, es evidente la falta de contenido abundante y de calidad, y es que aunque muchas películas clásicas han sido digitalizadas directamente a 8K, su lanzamiento se ha realizado en 4K... y pocos cinéfilos (ya de por sí un segmento muy de nicho) van a querer un televisor de alta gama solo para reproducir contenido escalado.

Con la despedida de LG, Samsung se queda defendiendo el fuerte en solitario con sus modelos NeoQLED, renovados en 2025. Una situación difícilmente sostenible, puesto que los estudios y plataformas de streaming tendrán aún menos alicientes para publicar contenidos nativos a 8K si no hay un ecosistema de productos lo suficientemente amplio. Los augurios para el futuro de los televisores 8K son, por tanto, nefastos.
Fuente: FlatPanelsHD