Square Enix planea una revisión de su estructura de desarrollo para mejorar la calidad de los juegos

Benzo
Square Enix es una de las empresas que estos días publica resultados trimestrales y en su caso la sesión informativa posterior va más allá de explicar las cifras que aparecen en los papeles. Según informa Bloomberg, Takashi Kiryu, presidente de la compañía japonesa, ha aprovechado la ocasión para esbozar ante accionistas, inversores y analistas un plan que incluye revisar la estructura de desarrollo con el objetivo de mejorar la calidad de los juegos.

La “drástica revisión” de la estructura de desarrollo que ha puesto sobre la mesa Takashi Kiryu incluye reducir la subcontratación y centrar el trabajo en los grandes equipos internos. Al igual que otras compañías japonesas y al contrario que las Occidentales, Square Enix no tiene equipos de desarrollo con un nombre propio, sino que se divide en diferentes “Creative Business Unit” que suelen incluir un generoso número de empleados. Por ejemplo, Creative Business Unit III es la responsable de Final Fantasy XVI, mientras que la Creative Business Unit IV se encarga de la saga Mana y apoya el desarrollo de remasters y ports.

En el pasado Square Enix intentó establecer estudios satélite, pero la iniciativa no ha dado sus frutos. Hace un año la compañía absorbió Luminous Productions (Forspoken) y la semana pasada hizo lo propio con Tokyo RPG Factory (I Am Setsuna, Lost Sphear y Oninaki).

Takashi Kiryu ha comunicado que la revisión desde la base ya se encuentra en marcha y servirá para determinar qué tipo de estructura organizativa es la mejor para desarrollar todos los contenidos de su catálogo. Kiryu avanza que el objetivo final del proceso es que Square Enix mejore la calidad de sus juegos y los márgenes de beneficio. Los detalles de la nueva estructura no se anunciarán hasta primavera, como muy pronto. Según los analistas, los primeros movimientos se podrían dar en abril e incluirían un nuevo sistema de control para juzgar la calidad de los juegos en sus primeras etapas de desarrollo.

Esta revisión de la estructura de desarrollo se produce después de un cambio de presidente, Takashi Kiryu ejerce este rol desde hace menos de un año, y dos años después de que Square Enix se deshiciera de Crystal Dynamics y Eidos junto a las propiedades intelectuales Deus Ex, Thief y Tomb Raider a cambio de 300 millones de dólares. Estos estudios y franquicias fueron a parar a manos de Embracer Group, que desde hace meses lidia con una reestructuración que se ha llevado por delante cientos de puestos de trabajo.
Fuente: Gematsu