Apple TV+ estrena Silo, los White House Plumbers llegan a HBO y Netflix suma la serie coreana El Caballero Negro

Benzo
Cuando aún resuenan los estrenos de Love and Death y Citadel, dos de las series de las que hablamos hace un mes, ya asoman por el horizonte las propuestas de mayo. Una de las más notables es Silo, una serie de Apple TV+ que adapta la trilogía de Hugh Howey. En HBO tenemos la miniserie White House Plumbers, que nos permitirá echar un ojo a las bambalinas del escándalo de Watergate, y Spy/Master, un thriller ambientado en la Guerra Fría, mientras que de Netflix destacamos dos propuestas: El caballero negro, una serie posapocalíptica coreana basada en un webcómic, y Fubar, una producción cuyo principal reclamo es ver a Arnold Schwarzenegger pateando traseros y haciendo reír.

Silo, una serie dramática de ficción basada en la trilogía de novelas distópicas de Hugh Howey, estrenará su primera temporada el 5 de mayo con la emisión de dos capítulos, seguidos por uno nuevo semanal hasta el 30 de junio. Oficialmente nos encontramos ante una producción con una sola tanda de diez episodios asegurada, pero si tenemos en cuenta que Apple TV+ no suele cancelar series a la ligera, que el material en el que se basa ha sido un éxito literario y que la apuesta por parte de la compañía es importante, raro será que con el tiempo no terminemos con tres temporadas para cubrir los tres libros de Howey.

La historia de Silo se ambienta en una Tierra en ruinas donde el aire se ha vuelto tóxico tras una catástrofe planetaria ¿Qué ha pasado? No lo sabemos. Muchas generaciones después de este apocalipsis los supervivientes se cuentan por varios miles y viven en un inmenso silo subterráneo que según la sinopsis oficial “alcanza cientos de pisos de profundidad”. En el libro se precisa que son tres niveles perfectamente organizados de 48 plantas cada uno. Arriba tenemos las oficinas gubernamentales y la seguridad; en medio los comerciantes, el personal operativo que produce bienes y servicios y el departamento de informática; y en la inferior están instalados el departamento de mecánica y suministros, es decir, los obreros.

Dentro del silo la jerarquía es férrea y sus habitantes viven según una serie de estrictas reglas y leyes que han sido creadas para protegerlos. O como mínimo eso es lo que creen. ¿Cuándo y por qué se construyó el silo? Nadie lo sabe. Los supervivientes hace muchos años y varias generaciones que viven bajo tierra y el paso del tiempo junto a los conflictos sociales, incluyendo revueltas y guerras civiles, han borrado de la memoria colectiva esa parte del pasado. Es más, quien intente averiguar algo sobre el pasado se enfrentará a la muerte. Incluso hablar de ello en una charla entre amigos puede acarrear la desgracia.

¿Y el exterior? Los habitantes del silo no tienen contacto directo con el exterior y solo ven la Tierra mediante un monitor que muestra la imagen de una cámara donde siempre se muestra el mismo paisaje. Cuando un habitante del silo comete un delito penado con la muerte, se le condena a salir al exterior. En ese momento se pone en marcha una especie de ritual que congrega en la parte superior del silo a un gran número de personas, que suben un considerable número de escaleras para ver cómo el condenado sale del silo ataviado con un traje y la petición de que el tiempo que sobreviva lo dedique a limpiar la cámara exterior.

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¿Por qué un condenado a muerte debería dedicar sus últimos segundos de vida a limpiar la cámara? Nadie tiene la respuesta a esta pregunta, pero lo cierto es que siempre lo hacen. Quien está a punto de descubrirlo es el sheriff Holston, un personaje que por convicción y trabajo nunca ha vacilado a la hora de defender las leyes del silo. Ahora ha decidido romper el mayor de todos los tabúes pidiendo salir al exterior. Su decisión pondrá en marcha una serie de acontecimientos “que llevará al resto de habitantes del silo a enfrentarse a algo que solo se conoce por las historias y cuyo nombre ni siquiera se atreven a susurrar”.

La primera afectada por la decisión de Holston será a nuestra protagonista, Juliette Nichols (Rebecca Ferguson), una mecánica de 34 años que ha pasado toda su vida trabajando en el departamento de mecánica. Ahí tenemos todas las máquinas que mantienen algunos de los principales sistemas de la gigantesca infraestructura subterránea. Juliette es una mujer responsable y con una fuerte convicción, dos características que le serán muy necesarias para desempeñar su nuevo rol y todo lo que pasará a raíz de la muerte de Holston.

Normalmente los libros y series ambientados en un escenario posapocalíptico se centran en explicar cómo un grupo de supervivientes salen adelante ante una serie de condiciones muy adversas en un mundo abierto. En Silo la situación es diferente. En la novela de Howey el cataclismo actúa de telón de fondo y solo es el elemento que ha creado las condiciones y el contexto social en el que ahora viven sus protagonistas, que se encuentran en una sociedad cerrada donde no puedes irte muy lejos. Cierto es que son supervivientes, pero ha pasado tanto tiempo desde el apocalipsis que la causa en sí solo es un recuerdo difuminado.

Además, las condiciones de vida bajo tierra son buenas si tenemos en cuenta que salir al exterior significa la muerte. Por ejemplo, dentro del silo se ha desarrollado la tecnología necesaria para no tener que sufrir por la comida o el agua, mientras que la seguridad no es un problema. Eso sí, las molestias y sacrificios no son pocos. Verbigracia, la optimización de los recursos es fundamental y para tener hijos hay que ganar una lotería cuyo premio concede a la pareja un tiempo limitado para procrear. Claro que este ecosistema se sostiene tras un velo de ignorancia que, cuando se levanta, puede llevar a una crisis.

Hugh Howey autopublicó en 2011 y mediante Amazon las primeras partes de lo que ahora conocemos como Espejismo (Wool), el primer libro de la franquicia. El éxito de estos relatos fue tan alto que el escritor se animó y siguió desarrollando el mundo que había creado. Las grandes editoriales no tardaron en hacer llegar ofertas a Howey, que terminó aceptando un cheque de la editorial Simon & Schuster. Después de Espejismo llegó, Desolación (Shift) y Vestigios (Dust). Desde 2021 Howey se encuentra trabajando en una cuarta entrega que aún no tiene fecha de lanzamiento. Tiene tiempo de sobra hasta que la serie lo atrape.

Por último, dos detalles. Primero mencionar que el showrunner de Silo es Graham Yost, creador de Justified y guionista de Speed (entre otras películas) y series como Hermanos de Sangre y The Pacific. También ha sido productor ejecutivo de Slow Horses y The Americans. El director de los primeros episodios es Morten Tyldum (The Imitation Game). El segundo apunte es lo extraño que será ver la inmensidad del silo en pantalla. En los libros hay muchas ocasiones en las que parece un sitio pequeño, pero viendo los tráileres de la serie queda claro que la imaginación del lector (o la mía en particular) se queda corta o Howey no ha sido lo bastante preciso a la hora de transmitir el tamaño de la instalación.


El 2 de mayo White House Plumbers (Los fontaneros de la casa blanca), una miniserie de cinco episodios basada en el libro Integridad: buena gente, malas decisiones y lecciones de vida de la Casa Blanca, escrito por Egil Krogh y su hijo Matthew Krogh, llegará a HBO Max. Si tenemos en cuenta que la serie narra la historia real sobre los autores intelectuales del escándalo Watergate, es importante anotar que Egil formó parte de la administración Nixon y fue el líder de la unidad de investigación especial dedicada a detener y responder a la filtración de los Papeles del Pentágono. Es decir, sabe de primera mano todo lo que pasó.

Una semana después de la publicación de los Papeles del Pentágono en junio de 1971, John Ehrlichman, un asesor del presidente Nixon, puso en marcha una unidad especial para investigar la filtración de documentación clasificada y desacreditar a su autor, el exanalista de las Fuerzas Armadas Daniel Ellsberg. Su primera misión, que tenía como objetivo la oficina del psiquiatra de Ellsberg, fue un fracaso, pero el grupo no se disolvió y entró en contacto con el Comité de Reelección Presidencial (CRP, por sus siglas en inglés), que les encargó hacer todo lo posible para asegurarse de que Nixon ganase las elecciones de 1972.

El grupo, que recibió el apodo de fontaneros de la Casa Blanca debido a que su cometido original era tapar la fuga de los Papeles del Pentágono, estaba liderado por dos hombres: Howard Hunt (Woody Harrelson) y Gordon Liddy (Justin Theroux), exagentes de la CIA y del FBI, respectivamente. Ambos idearon una serie de operaciones encubiertas (la mayor parte inverosímiles), incluyendo el secuestro y deportación a México de miembros del movimiento contra la guerra o tender una trampa a representantes demócratas invitándolos a un barco con prostitutas para hacerles fotos comprometedoras.

La mayoría de las ideas de Liddy fueron rechazadas por el fiscal general John Mitchell, que fue el jefe de campaña de Nixon para las elecciones de 1972. Sin embargo, una de ellas fue aprobada. Se trataba de un plan para robar documentos en la sede del Comité Nacional del Partido Demócrata de Estados Unidos en Washington D. C. La miniserie White House Plumbers nos mostrará cómo se ideó y ejecutó este plan y qué pasó cuando el grupo de fontaneros y sus compinches fueron descubiertos y detenidos. Como dice la propia HBO, se demostrará que “la historia a veces puede ser más extraña que la ficción”.

Solo hace falta ver el tráiler de White House Plumbers para comprender que Liddy era todo un personaje. Nos encontramos ante una persona con un peculiar sentido del patriotismo que estaba dispuesto a hacer cualquier cosa y pagar cualquier precio con tal de que Nixon siguiera siendo el presidente de Estados Unidos. Aquellos que hayan visto Gaslit, una miniserie en la que se explica cómo Martha Mitchell, la mujer del fiscal general John Mitchell, fue la primera persona que habló públicamente sobre la implicación de Nixon en el caso Watergate, ya les sonará la historia que nos quiere contar White House Plumbers.


Spy/Master, la nueva apuesta de HBO Europe, se pondrá en marcha el 19 de mayo. Esta serie de seis episodios salió adelante tras imponerse en una competición nacional de guiones llevada a cabo en Rumanía, república que ha dado al servicio de streaming algunas producciones interesantes como Umbre. Los dos primeros capítulos estarán disponibles el día del estreno y los cuatro restantes llegarán semanalmente.

La acción de Spy/Master se desarrolla durante el apogeo de la Guerra Fría y sigue una semana en la vida de Victor Godeanu (Alec Secareanu), la mano derecha y el asesor más cercano del dictador rumano Nicolae Ceaușescu. Sin embargo, Godeanu también es un agente secreto del KGB que tiene que escapar de Rumania y de Ceaușescu antes de que su tapadera salte por los aires. La única oportunidad de abandonar el país con vida pasa por usar un viaje diplomático a Alemania para huir luego hacia Estados Unidos. Nuestro protagonista contará con la ayuda de una agente encubierta de la Stasi con quien tuvo una relación romántica en el pasado, y también de un agente de la CIA que ve en Godeanu un activo muy valioso.

Durante su periplo Godeanu tendrá que evitar al KGB y a los espías de su propio país “mientras es completamente consciente de que su deserción pone a su familia en riesgo mortal”.


La apuesta de Netflix por Corea del Sur nos taerá el 12 de mayo la primera temporada de El Caballero Negro, una serie de acción real que adapta el webcómic Caballero Postal de Lee Yungyun. La compañía ha encontrado un filón en el país asiático, tanto es así que hace pocos días Ted Sarandos, director ejecutivo de Netflix, se ha reunido con Yoon Suk Yeol, presidente de Corea del Sur, para anunciar una inversión de 2.500 millones de dólares en series y películas coreanas durante los próximos cuatro años. Esto es el doble de lo invertido desde 2016.

El Caballero Negro se ambienta en 2071, cuando solo el 1 % de la población ha sobrevivido a la contaminación atmosférica que ha asolado el planeta. La península de Corea, donde se desarrolla la acción, se ha convertido en un yermo y la humanidad se ha reestructurado en una estricta estratificación social donde solo cuentan los ciudadanos registrados. El resto son considerados refugiados y se les castiga con la muerte. Los supervivientes apenas salen al mundo exterior y cuando lo hacen deben usar máscaras debido a la contaminación. En esta situación los repartidores, también conocidos como caballeros, juegan un papel clave, pues su función consiste en distribuir todo tipo de suministros para la supervivencia.

Además de repartir víveres los caballeros aportan seguridad, ya que gracias a sus habilidades de combate protegen a la población y hacen frente a los refugiados dedicados al saqueo, que los asaltan y matan para hacerse con las mercancías. Por la naturaleza del trabajo, suele haber muchas vacantes. Para poder suplir a un caballero con rapidez las compañías tienen repartidas por todo el país arenas de combate. Los ganadores de cada arena pelean entre sí y el vencedor se convierte en caballero. Un refugiado puede ganar la ciudadanía si consigue ser un repartidor, así que no son pocos los que lo intentan.

La historia de el Caballero Negro tiene como protagonista al repartidor 5-8 (Kim Woo-bin), que después de una serie de sucesos dará con Sa-wol, un niño refugiado que sueña con seguir sus pasos.


La carrera de Arnold Schwarzenegger incluye decenas de películas, algunas de las cuales han pasado a la historia del cine, pero en ella no hay ninguna serie en la que haya asumido el papel de protagonista. Esta situación cambiará el 25 de mayo con el estreno de Fubar, una serie de aventuras y espías con la que Schwarzenegger volverá a la acción pero con un toque de comedia, igual que en Mentiras arriesgadas (1994), una película dirigida por James Cameron en la que compartía protagonismo con Jamie Lee Curtis y Tom Arnold. Este último aparece como estrella invitada en la serie.

Fubar sigue la historia de Luke (Arnold Schwarzenegger), un veterano agente de la CIA que acaba de retirarse y ahora que está jubilado quiere pasar más tiempo con su hija e intentar recuperar a su exmujer. Sin embargo, sus planes cambian cuando el servicio de inteligencia le informa de que están a punto de perder a un agente conocido bajo el nombre en clave Panda y le pide una última misión: “Vas, te llevas a Panda, coges las armas y vuelves”, le dice su contacto en la CIA. Cuando está sobre el terreno Luke descubre que Panda es Emma (Monica Barbaro), su hija, que ha ejercido de agente encubierto sin que él lo supiera.

Como más de uno se puede imaginar, Fubar no solo ofrecerá acción, sino que también explotará la relación padre - hija para introducir la dosis de comedia.

“Fubar te pateará el trasero y te hará reír, y no será solo durante dos horas. Tendrás una temporada entera”, dijo Arnold Schwarzenegger cuando Netflix presentó el primer tráiler de la serie. Nick Santora, creador de Fubar (y también de Reacher de Prime Video), ha descrito el proyecto como el “más surrealista de mi carrera”. “Lo que siempre me ha maravillado es cómo Schwarzenegger podía ser divertido sin dejar de patear traseros”, comenta Santora. “Por eso quería que Fubar fuera una comedia histérica de espías de la CIA mezclada con una acción de infarto. Es todo eso y más”.


Por último, el habitual repaso a la series canceladas o renovadas durante el último mes y el calendario con las novedades de mayo.

  • Renovadas: El premio de tu vida (T2), Ley y orden (T23), La ley y el orden: unidad de víctimas especiales (T25), Ley y orden: Crimen organizado (T4), Chicago Fire (T12), Chicago Med (T9), Chicago P.D. (T11), Star Wars: La Remesa Mala (T3 y última), The Ark (T2), The Rookie (T6), The Good Doctor (T7) y Big Mouth (T8 y última)
  • Canceladas: The Resident, Dear Edward, La búsqueda, A Town Called Malice y Truth Be Told
  • Terminan: Recursos humanos (T2)
Imagen Netflix (rojo), HBO (negro), Movistar (azul arándano), Disney+ (azul turquesa), Prime Video (verde), Apple TV+ (gris), Filmin (morado intenso), Skyshowtime (rosa palo) y otros servicios (amarillo).
Sobre el autor » Benzo

Empecé con una NES a finales de los 80 y todos los 90 los pasé junto a SNES, N64 y una PlayStation prestada. El nuevo siglo me trajo una PS2 y más adelante una Xbox. Jugador de PC desde hace años, seguidor de Blizzard, lector y seriéfilo.

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