La apuesta de Meta por el metaverso sufre un nuevo revés que impacta directamente en Reality Labs y Oculus Studios. Según un memorando al que ha tenido acceso
Bloomberg, la compañía ha comunicado a sus trabajadores que planea despedir alrededor del 10 % de la plantilla de Reality Labs, que cuenta aproximadamente con 15.000 empleados. Esta división se encarga de los dispositivos de realidad virtual y su software, incluyendo los juegos.
La reestructuración se llevará por delante a Armature Studio, Sanzaru Games y Twisted Pixel, tres equipos de desarrollo que Meta adquirió para formar Oculus Studios y alimentar con juegos propios el catálogo de los visores de realidad virtual Quest. Armature Studio es conocido por el desarrollo de ReCore (2016) y la versión de realidad virtual de Resident Evil 4 (2021); Twisted Pixel ha creado Marvel's Deadpool VR (2025) como parte de Oculus Studios y anteriormente había trabajado en Ms. Splosion Man; mientras que Sanzaru Games es el responsable de la saga Asgard's Wrath, cuya segunda y última parte se puso a la venta en 2023.
Meta compró
Armature y Twisted Pixel en 2022, mientras que la adquisición de
Sanzaru Games se remonta al 2020. La compañía también
adquirió Ready At Dawn (Lone Echo, The Order: 1886), pero este estudio ya
cerró en 2024. Por ahora sobreviven Beat Games (Beat Saber), Camouflaj (Iron Man VR, Batman: Arkham Shadow) y BigBox VR (Population: One).
El objetivo de Meta con la reestructuración de Reality Labs es reasignar una parte de la inversión del metaverso a wearables, que es la división responsable de dispositivos como
Meta Ray-Ban Display, unas gafas con pantalla integrada y funciones de IA que se presentaron en septiembre de 2025. Con este movimiento Meta también admite que la visión que tenía su fundador Mark Zuckerberg sobre cómo sería la interacción social en una versión de internet basada en la realidad virtual ha sido un fiasco que ha costado mucho dinero y despidos. Reality Labs ha
perdido más de 50.000 millones de dólares desde 2020.
Meta también ha aumentado (aún más) su inversión en IA. Recientemente la compañía ha presentado la iniciativa Meta Compute con la que espera impulsar su infraestructura de inteligencia artificial, y el año pasado creó
Meta Superintelligence Labs, una división liderada por Alexandr Wang, exdirector ejecutivo de la
startup de etiquetado de datos Scale AI. Meta pagó
14.300 millones de dólares por el 49 % de Scale AI en un acuerdo que también le sirvió para contratar a Wang.