La tesorería de Take-Two recibirá una alegría durante el último trimestre del año gracias a Grand Theft Auto VI, cuya fecha de lanzamiento se mantiene para el 19 de noviembre. Dicen que no hay que vender la piel del oso antes de cazarlo, pero no parece que este úrsido se le vaya a escapar al editor estadounidense, así que algunos inversores ya se preguntan qué piensa hacer la compañía con el dinero que ingresará gracias a GTA VI.
Durante la presentación de los últimos resultados financieros de Take-Two, un representante del banco de inversión Baird le preguntó al director ejecutivo de la compañía Strauss Zelnick qué hará con la inyección de capital de Grand Theft Auto VI. No sabemos cuánto ganará el editor con este juego, pero las previsiones son de cerrar el año fiscal 2027 con unos ingresos de entre 8.000 y 8.200 millones de dólares, un 20 % más que el 2026. Si tomamos a GTA V como ejemplo, la secuela debería alcanzar los 1.000 millones de dólares en ventas nada más llegar al mercado y posiblemente registrar un nuevo récord en la industria del entretenimiento.
Zelnick respondió a la pregunta describiendo tres escenarios. El primero es apoyar el crecimiento orgánico, que significa invertir el dinero en crear más juegos, cosa que Take-Two lleva haciendo toda la vida. También tiene la opción de congraciar a los accionistas mediante la recompra de acciones debido a que la compañía no paga dividendos, como mínimo a día de hoy. Por último, existe la opción de impulsar el crecimiento inorgánico, que significa salir de compras para adquirir otras empresas, un movimiento que Take-Two ha hecho en los últimos años con Zynga (12.700 millones de dólares) y Gearbox (460 millones de dólares).
Si Take-Two elige el camino de las compras, cosa que es probable si su balance mejora, Zelnick avanza que serán selectivas y estratégicas. El ejecutivo se muestra muy satisfecho con las operaciones de Zynga y Gearbox, y asegura que durante casi dos décadas todas sus adquisiciones han resultado ser un éxito. Zelnick dice que esto no es demasiado habitual y que se debe a su disciplina. Codemasters es un buen ejemplo de ello. Cuando Electronic Arts superó su oferta de 800 millones de euros por la compañía británica con una de 1.000 millones de euros, decidió retirarse al considerar que ya no era una operación atractiva.
Preguntarse qué compañía podría comprar Take-Two si decide hacerlo es entrar en el campo de la especulación, pero el primer nombre que a más de uno le vendrá a la cabeza es el de Remedy Entertainment, el estudio responsable de Max Payne. Remedy está avanzando en la autopublicación y editará Control Resonant, pero también trabaja en un remake de Max Payne y Max Payne 2 para Rockstar Games, filial de Take-Two.