Durante los últimos meses algunas figuras de la industria del videojuego, incluyendo a Tim Sweeney, fundador de Epic Games, han asegurado que el sector se enfrenta a una crisis no vista desde la década de 1980. Si tenemos en cuenta que en los últimos cinco años la industria ha perdido a casi 60.000 trabajadores, quizás tengan razón, pero ¿y Japón? Edge ha publicado un reportaje que versa sobre la crisis y cómo solucionarla, pero también hace un diagnóstico del problema y su magnitud para evidenciar que el colapso se centra en Occidente, mientras que Japón parece que apenas lo ha notado.
Las regiones más afectadas por los recortes de plantilla que han tenido lugar en los últimos años han sido Norteamérica, Europa noroccidental y el Reino Unido. Uno de los epicentros de la ola de despidos es Estados Unidos y, en concreto California, que durante un periodo de entre 12 y 18 meses sufrió más de la mitad de los ceses a nivel mundial. "Creo que esto es tan grave como la crisis del 83 si eres un desarrollador de videojuegos en Norteamérica o Europa Occidental, y trabajas en un estudio AAA tradicional", dice Amir Satvat, responsable de ASGC Games Industry Layoffs Tracker. "Ese es el epicentro de la destrucción".
La propuesta de Satvat, un ejecutivo que ha sido reconocido por ayudar de forma voluntaria a miles de desarrolladores despedidos a encontrar empleo, es ser más como Japón. Para Satvat, "Japón es un caso totalmente diferente". Si bien reconoce que el país no es una utopía y que también se enfrenta a despidos, asegura que por norma general se centran en trabajadores externos que se encuentran fuera del país para proteger al personal en Japón. Además, sostiene que estos despidos suelen contarse por cientos en lugar de miles.
"Todo el mundo menciona a Nintendo, pero también puedes fijarte en Konami o en Capcom", dice Satvat. "Todas estas compañías tienen tasas de retención de empleados superiores al 97 %".
¿Qué podría aprender Occidente? Satvat dice que, en general, los equipos japoneses tienden a ser mucho más pequeños y eficientes, y "no se han dejado arrastrar por la tendencia de los juegos como servicio, ni los mega-blockbusters con equipos de 500 personas". También menciona el salario de los ejecutivos. Satvat comenta que en Japón ganan mucho dinero, pero que "son dos o tres millones de dólares, no 30 millones". En el año fiscal 2026 Andrew Wilson, director ejecutivo de Electronic Arts, recibió 38,6 millones de dólares entre salario, bonificaciones y acciones. Durante ese periodo, el editor ejecutó despidos.