Una vez más, Bungie es noticia por una reestructuración. Sony ha anunciado despidos y una reorganización de Bungie, que dará como resultado una reducción de la plantilla que afectará a "un número significativo" de empleados, incluyendo la mayoría del equipo de Destiny y algunos miembros del equipo Marathon. También se verán damnificados miembros de Sony Interactive Entertainment que dan soporte a los operaciones de Bungie. Se desconoce el número de empleados cesados.
Hermen Hulst, máximo responsable de los equipos que forman PlayStation Studios, ha firmado un comunicado que bien podría servir para cualquier otra ronda de despidos. El ejecutivo habla de una decisión dolorosa que se ha tomado tras un largo debate y mucha consideración. Hulst también explica que durante los últimos meses y junto a la dirección de Bungie, han revisado la dirección a largo plazo del estudio, las prioridades de desarrollo, los recursos y el papel del equipo dentro de la estrategia de PlayStation Studios. Tras esta valoración, se llegó a la conclusión de que era necesario reducir la plantilla de Bungie para alinear los recursos del estudio con sus prioridades actuales y objetivos a largo plazo.
Este movimiento se produce dos semanas después del lanzamiento de la última actualización para Destiny 2, un juego como servicio que ha ido languideciendo desde que en 2024 termino la saga Luz y Oscuridad con la expansión La Forma Final. En un comunicado, Bungie reconoce que "durante los últimos años Destiny 2 no cumplió con las expectativas". El equipo comenta que tras la última actualización de contenido para Destiny 2 y con sus proyectos futuros aún en una fase inicial de desarrollo, no se encuentra en posición de mantener la misma plantilla, motivo por el cual ha ejecutado una ronda de despidos.
Bungie asegura que reducir la plantilla es necesario para que el estudio esté en la mejor posición posible ahora y de cara al futuro. Justin Truman, máximo responsable de Bungie desde agosto de 2025, dejará su cargo, según informa Jason Schreier- Por otro lado y volviendo al mensaje de Hermen Hulst, el ejecutivo comenta que Marathon sigue siendo un juego importante al que continuarán brindando apoyo.
Durante los últimos años Bungie ha vivido muchas turbulencias. En 2022 Sony compró el estudio por 3.600 millones de dólares para impulsar los juegos como servicio y ser más multiplataforma. Un año después Bungie sufrió una primera ronda de despidos que afectó a unos 100 empleados, y poco después se fue el director de Destiny 2 y se sustituyó al de Marathon. En julio de 2024 Bungie cesó a 220 empleados que representaban el 17 % de la plantilla y anunció una mayor integración dentro de la estructura de PlayStation Studios. La última sacudida dentro de Bungie llegó en agosto de 2025 con la marcha del director.
Bungie ha perdido un 20 % de su valor desde la compra por parte de Sony. El agujero que el estudio ha dejado en los números de la compañía japonesa es de 769 millones de dólares.