darksch escribió:pelochoman escribió:Prometo que lo hago sin acritud y sí desde el desconcierto más genuino, ¿cómo podemos pasar de creer que toda empresa va a adoptar la estrategia de la multiplataformidad como solución a los desafíos de un mercado complejo... a valorar, ahora, la posibilidad de que Microsoft plantee una *desescalada*, aunque sea con temporalidades y excepciones, cuando han dejado de promocionar las consolas actuales y su próximo hardware será un PC?
¿A tal nivel ha fallado la estrategia de la multiplataformidad? Hasta hace nada parecía un camino inevitable para toda empresa.
Bueno es que el “PC” como plataforma de juegos es suya, porque ahora mismo se centra en Windows. Que la nueva consola sea un PC no cambian nada simplemente se ahorran el tener que hacer versión de hardware cerrado (que no son más que PCs con otro software). Al fin y al cabo lo que si está garantizado es el lanzamiento simultáneo para Xbox y Xbox PC, con lo cual si se ahorran una versión es menos trabajo.
Que el próximo hardware sea un PC, es decir, una plataforma abierta que permite el acceso a otras tiendas, evidentemente lo cambia todo. Es un movimiento que encaja con la estrategia -y comunicación- que Microsoft ha desplegado estos últimos 28 meses; la fricción ha sido evidente, anunciar Halo para PlayStation no es un movimiento irrelevante, pero la narrativa nos decía que era necesario para la división. El golpe para la marca se compensaba con lo que Forza Horizon, Sea of Thieves y Grounded generaban en otras plataformas. Microsoft renunciaba a ingresar el 100% en su plataforma por el potencial de ingresar un 70% en otras. Con esto, vino un desplome en ventas de hardware y un enfoque aparentemente más agresivo (y atractivo) con el siguiente hardware: si el negocio para Microsoft no está en los royalties, nada impide convertir una futura Xbox en un PC.
Si esto ahora cambia, si a partir de aquí vuelven las exclusividades (totales, parciales, temporales, etc., vaya, cualquier motivo estratégico no relacionado con recursos limitados y/o logística), la naturaleza "de PC" del siguiente hardware no encajará. Si ahora resulta que Asha Sharma tiene la idea de volver a virar la estrategia, no sólo se van a encontrar con el desafío de recuperar la confianza del usuario, es que además van a tener que replantearse
qué es la siguiente Xbox.
Como decía, a mí me cuesta imaginar esta hipótesis como algo probable. Puede suceder, cosas más raras se han visto, pero es un viraje que cuestionaría lo que entendíamos por "necesario" para la industria del triple A, para Xbox y que supone un reto comunicativo y estratégico difícil de ejecutar.