Eric palmeaba la espalda de LLioncurt. "Venga chaval, que lo estás haciendo muy bien, ah, gracias por salvarme. ¡Estaban medio idos!"
Todavía no estaba acostumbrado a ver tanto cadáver, cuatro cuerpos y un desaparecido: es mucho que digerir. Dejó al resto de sus subordinados y marchó a casa. Al llegar, se acomodó en su sillón y vio la rosa con la carta que recogió el otro día, sobre la mesa. ¿La puso sobre la mesa? LLioncurt hubiese jurado que la guardó en el cajón del escritorio, la mesa del comedor no está para mancillarla así...
"Buenas noches señor alcalde, o quizá debería decir futuro
exalcalde. Lo que ha sucedido hace unas horas no tiene perdón de nuestro grupo". La figura se encontraba al otro lado de la sala. LLioncurt, hábil y perro viejo, se inclinó para coger la pistola que guarda siempre en un compartimento secreto del sillón - ya sabéis, para reuniones "que no van como se espera".
En otro lugar y otro que hacer de actividades, tenemos al afable veterano limpiando su escopeta. Un poco viejo y torpe, pero todavía se valía. Algunos creen que no es más que una fachada para que le dejen vivir lo que le queda de vida tranquilo. Si bien es sabido, no le gusta recibir gente.
Pasado un tiempo, ¡PUM! y al poco... ¡POF! Un cuerpo caía al suelo. Este era
@spion y al parecer al veterano no le gustaba que spionaran sus lugares de caza favoritos. Sin duda es el mejor sitio de caza de toda Villamuerte, una brisa fresca en verano para no pasar calor, el sol el invierno para que no se hielen las manos. Además, ¡con las mejores carnes de toda la comarca! Yo, como máster, veo normal que quieran preservar su sitio en este mundo imaginario.