Por fin pude jugar anoche y qué decir, qué bien le sienta Japón a esta saga y qué bien le sienta que sea título de finalización de generación porque es presentar un producto limado en casi todo y llevado al máximo de su fórmula.
Mi concepto de juego es ponerme con los coches básicos, mientras me sea posible y alternar la experiencia en función del vehículo que te dan en cada prueba. Ello me permite ir profundizando en ciertos modelos, como el Toyota Célica del principio, que siempre me ha encantado, junto a su versión anterior, y, luego, ya, otros. Voy a evitar todo lo posible los coches superdeportivos y maravillosos, que los tocaré cuando tenga el juego más trillado para abrir ya otras cosas.
¿Qué me está gustando?
-A la hora de realizar las carreras, noto que la orografía de Japón, sus biomas y todo el escenario que muestra enriquecen muchísimo la experiencia. En otros momentos de la saga notaba menos matices en esto, era más según el tipo de carrera. Aquí puedes ir por arrozales, por playas, por montañas, por carretera, notar verticalidad y muchas capas que te hacen disputar una única carrera con todas esas sensaciones de conducción. Y, además, los límites muchas veces se rompen y puedes, perfectamente, caerte al río en mitad de una carrera delimitada, solo por no girar bien o tener la mala fortuna de no pillar el muro y sí el pretil de un puente.
Esa sensación de que el juego no es solo horizontal o vertical, sino que tiene cuatro o cinco capas diferentes que se combinan le da una sensación volumétrica a la conducción que me encanta y me hace pasármelo muy bien.
-El sonido. Si, además, notas la grava, los pequeños charcos, las orillas, los sonidos diferentes, el ambiente, pues, qué decir. Yo he quitado la música. La pondré en otros momentos, pero me encanta que mi cabeza se llene del ambiente natural y los sonidos de los motores, neumáticos y lo que sucede alrededor.
-Me gusta también en cuanto a diseño que noto más guiado el recorrido festivalero. Lo veo más fluido y progresivo en su propuesta, menos apabullante de comienzo, aunque sospecho que esto cambiará en cuanto vaya desbloqueando más cosas, pero me ha conectado más, ya que en los anteriores, en todos ellos, me aburría. Aquí me está pareciendo más amigable, aunque preferiría también una progresión más estricta en cuanto a coches con sus momentos de saltos de categorías, pero con desbloqueos más progresivos. En cierto sentido es así, porque vas ganando niveles, pero no su gran objetivo. El juego, en cualquier caso, lo puedes hacer tuyo y jugarlo como quieras porque tiene mucho que elegir.
Ah, y una cosa que me ha gustado mucho es que, en esta ocasión, sí noto que tengo control en los deslizamientos y en las inercias. En las anteriores numeraciones, al jugar sin ayudas, aunque en dificultades no extremas, me resultaba complicado jugar con los derrapes. En esta ocasión los siento muy orgánicos y naturales respecto a lo que haga con el coche. Para mí es muy disfrutable cuando puedo recortar o ganar mucha más velocidad frenando bien y haciendo una curva correcta o derrapando milimétricamente para meterme por dentro. Esa curva de aprendizaje me estimula si siento que entiendo cómo lo han codificado y aquí esto lo noto. Me pone muy contento.
-La IA, por su parte, tal y como lo juego, por ahora no me supone un gran problema. Sí he observado que, en carreras campo a través, a veces, veo selecciones de coche algo extrañas, turismos, todoterrenos, Pick ups, y que se comportan de manera no muy lógica, pero no es algo que me haya estropeado la experiencia, pues lo que para mí era importante era sentir que, en carrera, conduciendo bien, mejorando las trazadas, frenando donde se debe y aprendiendo los puntos fuertes de mi coche, se puede alcanzar el podio. No me importa gran cosa si gano o no, pero sí era importante para mí sentir que puedo ganar y que tengo control, aunque requiera aprendizaje. Esto me ha encantado.
Y, por supuesto, la ciudad. Aunque todavía no se ha abierto todo su potencial por el tiempo que llevo de juego, madre mía, qué bien le sienta a esta saga una ciudad potente e icónica donde hacer carreras. No un pequeño fragmento o un mero extra urbano, no, aquí tienes un enorme escenario donde vamos a disfrutar. Es lo más parecido a PGR.
Es, en definitiva, para mí un juego con muchas capas de disfrute, capas que te hacen sentir el juego en vertical, y eso me encanta, tanto en ciudad como en entorno rural. Una maravilla, sin duda.