Ya han salido los análisis.
Vandal le ha dado un 9.
También hay historias inéditas que ayudan a profundizar y conectar emocionalmente con los personajes principales, así que hay una mezcla entre contenidos inalterados, reformados y completamente nuevos. Estos cambios son sustanciales y ayudan a mejorar el ritmo, adaptando más Dragon Quest VII a la actualidad, aunque manteniendo su esencia, y sin que ello perjudique a su duración, que sigue siendo elevadísima. Esta es la razón principal por la que Square Enix lo considera una reimaginación más que un remake.
A pesar de las amplias proporciones del mundo, con varias islas y espacio por recorrer, las distancias acaban siendo cortas porque nuestro personaje puede correr rápidamente de un lado a otro y no existen combates aleatorios (sino por contacto). La existencia de un viaje rápido efectivo y que nos permite volver a lugares ya visitados es un elemento crucial en un juego donde hay mucha tarea de recadero que te pide ir frecuentemente de un sitio a otro. Tienes también un barco para moverte entre islas y más adelante una alfombra mágica para llegar a rincones ocultos (además de otra sorpresa).
Si vas al menú del juego, encontrarás un buen puñado de ayudas que puedes cambiar en cualquier momento, algo que hace que la experiencia jugable se adapte a un variado rango de jugadores. Puedes hacer que la salud se regenere tras cada combate, equiparte automáticamente con la mejor combinación presionando un solo botón y optar por la autobatalla y despreocuparte cuando estés demasiado cansado o te apetezca ir directamente a por la historia. Pero si no necesitas ninguna de estas ayudas y quieres obtener una experiencia puramente Dragon Quest, la vas a tener, con jefes que pueden destrozarte si no vas con el nivel adecuado.
Aunque el número de combates se ha reducido significativamente con respecto a anteriores juegos y se añaden cantidad de opciones para hacerlos menos abrumadores, es un juego con cantidad de horas. Establecer una duración, como podéis comprender, es tarea complicada, y nosotros hemos jugado a veces con la velocidad normal, pero otras hemos acelerado el ritmo. Si usas las mejoras de calidad de vida el juego podría durarte unas 30-40 horas, y si vas más a lo clásico podrías tener 50-60 horas, aunque como decimos es algo muy variable y depende mucho de cómo vayas configurando tu partida, además de tu propio estilo de juego, porque no hay pocos secretos a descubrir.
¿Cómo ha salido la Switch 2 Edition?
Nintendúo:
La versión que hemos analizado es la de Nintendo Switch 2 y, aunque ya habíamos comprobado la potencia de la consola con títulos como Final Fantasy VII Remake Intergrade, Dragon Quest VII Reimagined nos ha vuelto a sorprender. El juego se siente sólido, bonito y rebosante de personalidad, pero lo que más llama la atención es lo fluido que resulta todo. Cada transición, cada movimiento, cada efecto visual fluye con una suavidad que no esperábamos de un título tan ambicioso.
Las escenas prerenderizadas lucen una calidad enorme, con un nivel de detalle y una dirección artística que elevan los momentos clave de la historia. Pero lo realmente impresionante es cómo el juego pasa de estas cinemáticas al gameplay sin que se note un salto brusco. La transición se mantiene coherente a nivel gráfico, algo que demuestra el buen hacer de Square Enix a la hora de optimizar el título. Nintendo Switch 2 soporta sin despeinarse efectos de desenfoque, modelos de personajes muy trabajados y una iluminación que aporta un volumen espectacular a cada rincón del mundo. El juego corre a 60 imágenes por segundo de forma muy estable, tanto en modo portátil como conectado al televisor, lo que convierte la experiencia técnica en una auténtica delicia.