Recién terminado el Torna: The Golden Country. De haber sabido que este año sacaban un upgrade para Xenoblade Chronicles 2 y el Torna en Switch 2, igual me habría esperado, pero de todas formas era buen momento para jugarlo. En general, mejora algunos detalles del juego principal, aunque vuelve a tener bastante momentos de guion al nivel del anime más patatero (acabé saltándome bastantes cinemáticas). De todos modos, casi se lo podría a recomendar a quien quiera una introducción a la saga, por aquello de que mantiene casi todas sus señas de identidad, pero a una escala más manejable (no he llegado a las 40 horas de juego y me he entretenido en hacer casi todo).
Ahora creo que me mantendré con el Yoshi and the Mysterious Book y el Spiritfarer una temporadilla, antes de hacerle hueco a otro juego tocho.