Un juez estadounidense ha aprobado de forma definitiva el acuerdo que ha puesto fin a una demanda colectiva presentada por un grupo de escritores y editoriales contra Anthropic. La factura para la startup de inteligencia artificial asciende a 1.500 millones de dólares, que es la cantidad que acordó pagar tras ser acusada de entrenar sus modelos de IA con libros protegidos por derechos de autor. Es la mayor indemnización por derechos de autor de la historia, pero a nivel legal quedan varios cabos sueltos y por ahora Anthropic (y el resto de compañías que entrenan modelos de IA con obras protegidas) se salen con la suya.
La resolución de este caso se remonta a septiembre de 2025, cuando el juez William Alsup aprobó de forma preliminar el acuerdo después de dictaminar que Anthropic había descargado y almacenado ilegalmente millones de libros protegidos por derechos de autor. El juez Alsup se jubiló, así que ha sido la jueza Araceli Martínez-Olguín la responsable de dar la conformidad final. El acuerdo contempla un pago de 3.000 dólares por obra que irán a parar a los autores y editores que poseen los derechos sobre ellas. Según la asesora jurídica de Anthropic, más del 91 % de los autores y editores incluidos en el acuerdo han reclamado su parte.
Aunque no lo parezca, Anthropic ganó el juicio, o como mínimo la parte más importante. El juez Alsup dictó a favor de la compañía de inteligencia artificial cuando dictaminó que entrenar un modelo de IA con texto protegido por derechos de autor constituye un uso legítimo, una decisión que se considera un punto de inflexión para la industria de la IA. Sin embargo, el dictamen no justificó la forma en la que Anthropic consiguió los libros. La compañía creó su biblioteca a partir de dos fuentes: libros comprados y escaneados, lo cual es aceptable (aunque en el proceso se destruye la obra), y descargas de las webs Library Genesis y Pirate Library Mirror, dos shadow libraries. Alsup consideró que el segundo método era ilegal.
Tras dictaminar que una de las formas en las que Anthropic consiguió los libros era piratería y el caso podía ir a juicio, la compañía aceptó un acuerdo para evitar dar este paso y que un jurado pudiera pronunciarse sobre la indemnización.
Con la aprobación de este acuerdo se pone punto y final a esta demanda colectiva contra Anthropic, pero no se resuelve una cuestión legal que afecta a toda la industria. El fallo de Alsup es el de un tribunal de distrito y la decisión de Anthropic de llegar a un acuerdo significa que el caso no terminará en un tribunal de apelaciones para convertirse en un precedente vinculante. Con el tiempo pueden surgir causas similares y otros jueces tendrán la libertad de llegar a sus propias conclusiones en base a los hechos que se presenten.
En Estados Unidos existen demandas por derechos de autor contra compañías como Google, Meta, Midjourney y OpenAI que versan sobre la legalidad de entrenar los modelos de IA con obras protegidas. Veremos si con el tiempo un caso llega hasta el final.