A nivel de hardware, la Anbernic RG 55G1 está dotada con una pantalla IPS Full HD de 5,5 pulgadas a 60 Hz y un chipset Snapdragon G1 Gen 2. Este procesador se lanzó el año pasado con el propósito de dar vida a máquinas de juego portátiles asequibles en formato fanless, aunque la consola que nos ocupa tiene un pequeño ventilador para mejorar su rendimiento. Las configuraciones de memoria son dos: 4+64 GB y 8+128 GB.

Otras características de interés son el uso de una batería de 6.000 mAh con carga rápida a 15 W, conectividad WiFi 5 y Bluetooth 5.0, una ROM basada en Android 15 y un peso total de 335 gramos.
Aunque el precio fue facilitado este fin de semana y oficialmente se lanza hoy, la prensa especializada ya ha recibido las primeras unidades de prueba. De estos análisis se desprende que es una máquina totalmente en los cánones de Anbernic, con una cruceta de membrana, botones silenciosos de cierta calidad y palancas de efecto Hall sustituibles. Su mayor lastre es el uso de un chipset con una GPU muy limitada.
Ya sobradamente conocido, el Snapdragon G1 Gen 2 es más que apto para emular con tranquilidad consolas como PSP en Full HD o incluso Saturn, inaccesibles para muchas máquinas más baratas, aunque con PlayStation 2 ya se le empiezan a ver las costuras. Así, los juegos más ligeros se ejecutan correctamente a 639x448, pero ahí está el límite de lo que muchos considerarían como plenamente disfrutable. Es también gracias a estos análisis que sabemos que la Anbernic RG 55G1 no dispone de salida de vídeo vía USB-C, por lo que no cabe la posibilidad de conectarla al televisor y usarla en modo sobremesa con un gamepad Bluetooth.
Ya disponible para su reserva, la consola de 4+64 GB tiene un precio de 139 dólares, mientras que el modelo de 8+128 GB sale por 164 dólares. Ambos tienen un descuento del 10 % que será válido durante los tres primeros días.
