Konami lanza Silent Hill: Townfall, un juego terror psicológico en primera persona

Benzo
Konami no parece tener la intención de desarrollar un nuevo Silent Hill, así que presta su licencia. Primero fue el remake de Silent Hill 2 de Bloober Team, después llegó Silent Hill f, una entrega ambientada en el Japón de los años 60 a cargo de NeoBards Entertainment, y hoy damos la bienvenida a Silent Hill: Townfall, un juego desarrollado por Screen Burn que a diferencia del resto apuesta por la perspectiva en primera persona. El título se encuentra disponible para PS5 y PC (Steam) y llega acompañado de una nota media de 81 sobre 100.

Silent Hill: Townfall se describe como un juego de terror psicológico, completo y autoconclusivo con una campaña ambientada en 1996. El título tiene como protagonista a Simon Ordell, que tiene que volver a la isla de St. Amelia para "arreglar cosas". Nada más llegar, se encuentra con un lugar silencioso y conquistado por la niebla. La localidad parece abandonada, pero no en calma, así que Simon se "adentra en ella con el fin de comprender su vínculo con el lugar y sus habitantes, pero empiezan a emerger fragmentos de su pasado", dice la sinopsis oficial.


Desde la presentación de Silent Hill: Townfall, Screen Burn no ha querido ofrecer demasiados detalles sobre los eventos y las localizaciones que visitará Simon, pues considera que la historia debe vivirse e interpretarse dentro del juego. Además, el estudio apuesta por ofrecer rompecabezas y desafíos ligados directamente a la narrativa, con soluciones que contarán parte de la misma. Completar los puzles no es la única forma de avanzar en el juego, pero sí sirven para conocer más detalles sobre la situación de Simon y el contexto tanto del pueblo como de sus habitantes.

Gracias a la perspectiva en primera persona, Silent Hill: Townfall ofrece un estilo narrativo único en la saga de Konami. Lo que no cambia es la historia de misterio, tragedia y pérdida. Ponerse en la piel de Simon y seguir la acción a través de sus ojos significa que los jugadores no verán el mundo con la amplitud que ofrece la tercera persona, mientras que la relación de aspecto de 2.35:1 crea una atmósfera cinematográfica y busca transmitir la sensación de que la capacidad de visión es limitada. En consecuencia, los jugadores deberán prestar atención al entorno y escuchar a los enemigos.

Uno de los elementos distintivos de la saga Silent Hill es la radio, que se suele usar para dar pistas. Silent Hill: Townfall es consciente de ello, pero va un poco más allá con el CRTV, un dispositivo portátil que combina tecnología antigua con técnicas para producir sonidos e imágenes, y que permite sintonizar diferentes frecuencias para ver las posiciones de los enemigos cercanos. Aparte de servir para localizar amenazas, el CRTV es útil para examinar el entorno y detectar señales que revelan más detalles de la historia o que guiarán a Simon.

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Por último, tenemos el combate, que en Silent Hill: Townfall está orientado al terror y, al igual que el resto de elementos, se aprovecha de la perspectiva en primera persona. El juego incluye varias armas cuerpo a cuerpo y a distancia, pero habrá ocasiones en las que luchar no es la mejor opción. Aquí es donde sirve de ayuda consultar el CRTV para estudiar el entorno y sacar el máximo partido del sistema de coberturas. El sigilo también es una buena alternativa para evitar los encuentros.