Nintendo dice que Zelda: Ocarina of Time es "aventura que trasciende el tiempo" y no le falta razón. Incluso podríamos ir más allá y describirlo como fundacional. Como explica el productor Eiji Aonuma, esta entrega de Zelda fue uno de los primeros proyectos a gran escala que abordó Nintendo y el primero de la serie que introdujo el concepto de fijar el objetivo, una mecánica de control que nació durante la transición a las tres dimensiones y que, desde ese entonces, se ha convertido en una función estándar de la saga The Legend of Zelda. Tan importante es este título que su remake puede dar nuevas perspectivas para futuras entregas.
La propia historia de Zelda. Ocarina of Time también es atemporal. La campaña tiene como protagonista a Link, un niño que junto con el hada Navi y guiado por la princesa Zelda se embarca en una aventura a lo largo y ancho de todo Hyrule con el objetivo de vencer a Ganondorf. Se trata de una historia que se desarrolla a través de dos eras distintas, lo que permite a los jugadores ponerse en la piel del Link niño y adulto. El ritmo en el que avanza la historia forma parte del propio diseño del juego, permite experimentar la evolución de Link, entender mejor la trama y combinar el combate con la exploración y los rompecabezas.
Cualquier clásico atemporal que vuelva en forma de remake necesita pocos cambios más allá de un renovado aspecto gráfico, y Zelda. Ocarina of Time no es una excepción. El equipo de desarrollo no ha querido introducir demasiadas novedades, lo cual fue una sorpresa incluso para el propio Aonuma, y la mayoría las podemos clasificar como mejoras de calidad de vida. Por ejemplo, hay una nueva habilidad de correr, Link tiene la opción de saltar (no es automático), la cámara se puede mover libremente, se han añadido líneas de diálogo y las cinemáticas están dobladas al español. Quien quiera dar tumbos para desplazarse lo podrá seguir haciendo.
Sobre el estilo visual elegido para el remake, se ha hablado mucho desde la presentación de la primera muestra de jugabilidad. Aonuma reconoce que existió un debate interno, pero llegaron a la conclusión que, al ser una aventura que se iba a desarrollar en un mundo renovado por completo, pero a la vez algo nostálgico, el aspecto elegido era el que mejor encajaba. Los jugadores que compren Zelda: Ocarina of Time para Nintendo Switch 2 atraídos por los nuevos gráficos, deben saber que una de las características de esta aventura es que es lineal y no ofrece la libertad de otras entregas más recientes como Zelda: Breath of the Wild.
A nivel de diseño, también hay algunos cambios que van más allá de los obligados por la introducción del botón de saltar o tener que aumentar la densidad del mundo ahora que se puede ver desde múltiples ángulos gracias a la cámara libre. Por ejemplo, se han realizado ajustes en el Templo del Agua. No se ha modificado su disposición para que sea más sencilla, sino que se ha alterado para que los jugadores no se pierdan tan a menudo. También se han ajustado algunos jefes. Asimismo, se ha introducido la cronología, que sirve de guía para la aventura y permite seguir la trama del juego como si de un libro ilustrado se tratase.

"Sin ningún tipo de duda, puedo recomendar este juego a quienes busquen experimentar de un nuevo modo The Legend of Zelda: Ocarina of Time; una versión que todo el equipo ha creado tras deliberar largo y tendido cómo debería ser", dice Aonuma. "Creo que dará la sensación de ser algo nuevo, no solo a quienes lo jueguen por primera vez, sino también a quienes ya conocían de sobra el original. Espero que puedan descubrirlo por su cuenta".