Eiji Aonuma, el productor de la serie The Legend of Zelda, dice que la conmemoración del 40.º aniversario del lanzamiento de la primera entrega de la saga en Japón le hizo pensar en qué debería crear. Dado que muchos integrantes del equipo solo han conocido de primera mano el desarrollo de las entregas más recientes, se preguntó si realmente comprendían la relevancia que tuvo Zelda: Ocarina of Time para la franquicia. Algunos desarrolladores conocen el juego y otros lo habían jugado de niños, pero aún así, se cuestionó cuál sería su interpretación cuando les tocase desarrollar futuros títulos de la serie.
"Quizá al recrear el juego por completo, estudiando cuál es la estructura y el estilo de desarrollo del original, pudiesen adquirir nuevas perspectivas que aprovecharían luego cuando tuviesen que desarrollar otro título posteriormente", dice Aonuma. "Me parecía que dicho proceso de aprendizaje podría acabar resultando muy valioso. Así, llegamos a la conclusión de que era el momento adecuado para regresar a The Legend of Zelda: Ocarina of Time una vez más".
Además de para adquirir conocimientos, el desarrollo del remake de Zelda: Ocarina of Time ha estado impulsado por otros motivos. Uno de ellos es que en esta entrega la diversión proviene de progresar a través de una historia y una aventura "cuyo ritmo está medido al milímetro", en la que Link va mejorando gradualmente y, de paso, va entendiendo mejor la trama argumental. Son mecánicas lineales muy diferentes a las de Zelda: Breath of the Wild, donde el jugador puede elegir libremente qué camino seguir desde el principio.

Eiji Aonuma, el productor de la serie The Legend of Zelda.
¿Qué indicaciones dio Aonuma al equipo de desarrollo? Entre pocas y ninguna. "[...] dejé a los desarrolladores que llevasen a cabo cualquier cambio que considerasen oportuno", dice el productor. Aonuma quería que el equipo hiciera su propia versión de Zelda: Ocarina of Time y que plasmasen las ideas que tenían con respecto a cómo debía ser el juego. Reconoce entre risas que les dio "bastante la tabarra", pero que se mantuvo "en un segundo plano para observar lo que hacían los integrantes más jóvenes del equipo a la hora de rediseñar el juego con las perspectivas y respuestas que habían adquirido por sus propios medios".
Aonuma reconoce que cuando empezó el proceso de desarrollo tenía la sensación de que "quizá hubiese margen para hacer más cambios" pero, conforme el proyecto avanzaba, "quedó muy patente lo mucho que les importaba la entrega original; mucho más incluso de lo que habíamos imaginado". Aonuma explica que pidió al equipo añadir nuevos puntos de teletransporte para crear atajos, pero que finalmente los hizo quitar debido a que eliminaban los momentos en los que se lleva a cambio un descubrimiento al detenerse por el camino.
The Legend of Zelda: Ocarina of Time se pondrá a la venta el 5 de noviembre para Nintendo Switch 2.