A principios de este año Electronic Arts comunicó a sus inversores un plan para ahorrar hasta 700 millones de dólares, y las decisiones que hoy ha anunciado son el resultado de esta intención. Mientras BioWare desaparece junto a la próxima entrega de Mass Effect, que aún se encontraba en sus primeras etapas de desarrollo, otros proyectos salen reforzados. Electronic Arts ha anunciado que seguirá invirtiendo en los juegos deportivos, el shooter online Apex Legends y los títulos de acción de aventura, como la próxima entrega de Star Wars Jedi y el nuevo juego de [url=https://www.elotrolado.net/noticias/juegos/ea-marvel-acuerdo-largo-plazo]Iron Man[url] a cargo de Motive Studios.
Electronic Arts también seguirá apoyando la franquicia Battlefield. Dos de sus estudios, Respawn y DICE, unirán fuerzas para sacar adelante un nuevo proyecto, que según Variety y Bloomberg es la nueva entrega de la saga Star Wars: Battlefront. Otro de los títulos que tiene en camino el editor es un nuevo juego de la serie Fight Night.
La trilogía Mass Effect, una de las grandes obras de BioWare, se reunió y relanzó con mejoras en 2021.
El cierre de BioWare figurará en los resúmenes de 2026 como una de las peores noticias del año dentro de la industria del videojuego. BioWare es un estudio con más de 30 años de historia. En su curriculum encontramos varios juegos que no solo se han instalado en la memoria de los jugadores, sino que también han impulsado el sector con su forma de contar historias. BioWare era un estudio especializado en contar historias a través de juegos de rol, y tenía la capacidad de crear franquicias, una calidad que no tienen demasiados equipos.
BioWare pasará a la historia por el desarrollo de Baldur's Gate, Neverwinter Nights, Star Wars: Knights of the Old Republic y Jade Empire. Su mayor obra posiblemente haya sido Mass Effect, un juego que impulsó el género de los RPG de acción gracias a su jugabilidad y especialmente a su historia, que se desarrolló a lo largo de una trilogía. Quienes prefieran la fantasía medieval en lugar de la ciencia ficción, guardarán en su recuerdo Dragon Age. Hoy, Electronic Arts no solo cierra un estadio, sino que entierra un nombre y un trozo de historia.
Electronic Arts compró BioWare en 2007 junto a Pandemic (que cerró en 2009). La caída de BioWare empezó con el desarrollo de Anthem, un proyecto que respondió a la necesidad que tenía el editor estadounidense de ofrecer un juego como servicio para obtener ingresos recurrentes. Poner a BioWare, un estudio especializado en los juegos para un jugador, a trabajar en un juego como servicio, es un crimen. Las consecuencias las ha pagado el propio estudio y sus empleados, tanto los que se han ido a lo largo de los años como los que echan hoy.