A diferencia de la más austera (y económica) RG DS Plus, la Anbernic RG DDS se dota con un chipset Snapdragon G2 gen2 con 8 o 12 GB de RAM capaz de ejecutar cualquier juego para consolas de doble pantalla con resolución mejorada, aprovechando un panel IPS superior de 1200 x 720 y uno inferior también IPS pero de 960 x 720 píxeles.

Esta configuración de pantallas y potencia hace que la nueva consola de Anbernic también pueda ejecutar con la máxima fluidez plataformas como PSP y PlayStation 2 (ya sea en 4:3 o 16:9) al tiempo que se reproducen vídeos, se consultan guías o se monitoriza la temperatura del chipset en la segunda pantalla. Las funciones de control avanzado forman parte de su ROM basada en Android 16 (esta vez no hablamos de un Linux específico), que a su vez se instala sobre 128 o 256 GB de almacenamiento.
Otras características destacables de la nueva Anbernic RG DDS son el uso de una batería de 6.000 mAh y la integración de un stylus de punta textil y diseño telescópico. Finalmente, se puede señalar que Anbernic ha incluido un botón de IA específico donde normalmente estaría el stick analógico secundario de una N3DS. Según Anbernic, este botón se puede utilizar para traducir los juegos (algo muy apreciado en China, donde el retro no se conoció oficialmente) o simplemente asignarse a la función que prefiera el usuario.
En resumen, la RG DDS es posiblemente una de las consolas más ambiciosas de Anbernic hasta la fecha, compitiendo directamente con otras como la Pocket Duo de Retroid. Para ello ofrece una potencia superior, aunque usando pantallas LCD a 60 Hz en lugar de OLED a 120 Hz, con una posición de sticks diferente y sacrificando los gatillos analógicos. Las preferencias de cada usuario serán determinantes a la hora de elegir una u otra.
Ya disponible para su reserva, la Anbernic RG DDS tiene un precio de 285 dólares por el modelo de 8+128 GB y de 350 dólares por el de 12+256 GB contando los descuentos de lanzamiento.
Los compradores familiarizados con Anbernic notarán que la RG DDS ya no incluye una tarjeta microSD ni como opción. Esto guardaría relación con las protestas de la ESA ante las autoridades estadounidenses, que ha puesto las miras sobre la firma por distribuir juegos para los que no tiene licencia y describe sus consolas como "superfakes".