A mí me gustaría hacer una reflexión un pelín más a largo plazo, y no precisamente optimista.
Estos precios para nosotros son una putada, pero más o menos, lo podríamos manejar. El problema es que esto supone una ruptura generacional. Va a ser muy difícil regalar una consola (me da igual si de sony, Nintendo, Xbox, Steam machine...) a los hijos, sobrinos, nietos... Y si el desarrollo de los juegos casa vez es más caro, y el público menor... Nos acercamos al 83.