La cantidad de animaciones únicas para cada interacción con los bosses es totalmente absurda. Debió ser difícil de animar y programar todo y que a pesar de ello el combate siga resultando muy arcade.
No es el Onimusha que me gustaba antes ya que todo va mucho más lento y las armas mágicas funcionan distinto (¿va a haber un arma principal que no sea la katana?), pero me gusta lo que han hecho.