Yo me quedo aquí, apeada en la última estación del tren que viene de Troya. Mañana apareceré, como casi una casualidad, en medio de un caos de corbatas y comercio. No son convenientes esos niveles de estrés cuando estamos de exámenes... Por eso me hubiese gustado salir ahora un rato a hacer el gañán, pero me dejaron como un perro atado a la farola. No tiene importancia, aunque me prometí que me iría pronto a la cama, pero EOL me susurró al oído de una forma muy sugerente y no pude evitarlo. La carne es débil, señores.
Un par de quesitos llenan mi estómago; todo un festín. La ropa de verano me sonrie maliciosamente desde el armario, me hace muecas, burlas, ... Decido cerrar la puerta, no vaya a ser que entre corriente y cojan frío las camisetas.
Oh! Podría delirar toooooooda la noche. De todas formas, estoy acostumbrada a hacerlo tooooooooodo el día, incluso en sueños. A mí ya no me queda orgullo, ni palabra, ni honor, ni nada. No recuerdo haberlo perdido nunca, supongo que siempre carecí de todas esas cualidades y he aprendido a vivir sin ellas. Por eso no las echo en falta.
Puede que mi ego inexistente un día decida tomar vida propia y darme todas esas cualidades que nunca tuve, como un novedoso regalo de reyes que, de repente, hace ilusión. Puede que en realidad no sea nada material... Ni cualidades, ni aspecto, ni moral. Ahora no hace falta nada, pues el racionamiento ya pasó. Quizá tan solo sea una sensación, tanto de alivio, como de estabilidad, ilusión, etc. Si para mí un color, una nota sostenida, una caricia del viento expresa tanto... ¿Qué siento entonces, cuando siento? ¿Qué me expresa tu expresión?
El momento de creatividad basurera surgió, justo cuando los camiones de basura agitaban el silencio de la noche.
Me iré a dormir, me iré a soñar con gusanos que surgen de cada poro de mi piel, con césped que brota vigoroso de mis extremidades, con perros chihuahua (o como se escriba) que me destrozan los pies en dentelladas de sus feroces mandíbulas, con tormentas y shunamis que destruyen el mundo, con profesores que caen en alaridos por el abismo de la desesperación, ... Quizá, pueda ver un ápice de dignidad entre fases REM y te vea. Yo no tengo el poder de controlar los sueños, ojalá pudiese dejar de soñar cosas tan horribles... A veces te vislumbro y todo cambia, y al día siguiente, cuando de repente, en el momento más inesperado recuerdo el sueño, tengo que pararme a pensar si realmente sucedió o no, porque son situaciones tan reales...
See you!