jilk666 escribió:Menzin escribió:jilk666 escribió:Si es que todas tus aportaciones son para meter mierda y polarizar la sociedad, todo chascarrillos, frases vacias y argumentación al nivel de un crío de primaria, quizá deberíamos de dejar de malmeter contra el prójimo solo por pensar distinto ideológicamente
Ahora vendrá la escondida de mano, pero pero pero yo no hago eso, los políticos que tenemos son un reflejo de la sociedad
Yo siento que la película que te has montado no fuera la que había, simplemente me hizo gracia poner a los delincuentes de la casa de papel ahí.
Eso sí, te rogaría que maduraras y dejaras las descalificaciones, vas a fuego últimamente con varios usuarios y el fuego quema
Hay la escondida de mano XD no querías decir nada claro claro, lo he interpretado mal yo XDXD
LO QUE LA VERDAD ESCONDE
En el debate político español la vivienda se presenta siempre como una colisión de eslóganes: para la izquierda es un derecho humano pisoteado por la especulación financiera; para la derecha, un santuario sagrado de la libertad individual y el ahorro familiar. Ambas facciones simulan librar una batalla a muerte en los platós de televisión y en las páginas del Boletín Oficial del Estado. Sin embargo, cuando se retira el polvo de la trifulca partidista y se mira de frente la estructura demográfica y económica del país, la supuesta guerra ideológica se disuelve en una pantomima: el verdadero régimen que gobierna España no es el socialismo de nuevo cuño ni el capitalismo liberal, sino un implacable sistema de canibalismo generacional blindado por las urnas.
La izquierda parlamentaria revela su impostura cada vez que intenta abordar la crisis del alquiler. Con una mano ondea pancartas contra el rentismo y promete escudos sociales; con la otra, recurre al expediente más cómodo y perezoso que existe: legislar a coste cero. En lugar de acometer un plan titánico de construcción de vivienda pública —lo que exigiría recursos fiscales colosales, disciplina presupuestaria y décadas de gestión—, opta por congelar rentas, inventar prórrogas forzosas y bloquear judicialmente la recuperación de inmuebles. Al hacerlo, desentierra sin complejos la técnica jurídica de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964. La ironía es sangrante: quienes se proclaman vanguardia antifascista combaten la crisis habitacional calcando la ingeniería contractual del franquismo desarrollista, con idéntico desenlace: el estrangulamiento de la oferta, la huida de los propietarios hacia mercados alternativos y la condena de los más precarios a un mercado negro de habitaciones y contratos precarios.
La derecha, por su parte, exhibe una hipocresía todavía más refinada. En su discurso teórico, la prosperidad emana de la competencia feroz, la desregulación y la destrucción de monopolios. Pero cuando aterriza en el mercado del ladrillo, su fe liberal se evapora al instante. Quienes defienden que «el mercado baje los precios aumentando la oferta» se frena en seco en cuanto toca las puertas de los ayuntamientos y las comunidades autónomas. ¿Por qué ningún gobierno conservador liberaliza de verdad el suelo ni derriba la tupida selva de normativas urbanísticas para multiplicar las viviendas? Porque abaratar el suelo y construir masivamente significaría hacer caer el precio del parque existente. Y devaluar el ladrillo supondría cometer el pecado mortal de la política española: mermar el patrimonio sobre el papel del bloque electoral más numeroso, disciplinado e intransigente del país.
Ahí reside el nudo gordiano que ningún partido se atreve a desatar: la tiranía de la gerontocracia patrimonial. Diez millones de pensionistas y votantes maduros forman un muro demográfico inexpugnable. Esta generación no compró sus casas en un vacío de virtud espartana: lo hizo en una España irrepetible, con suelo subvencionado, créditos devorados por la inflación galopante de los años setenta y ochenta, y convenios colectivos con empleos de por vida. Hoy, con los inmuebles pagados en pesetas y las nóminas públicas revalorizadas por ley por encima de la productividad nacional, exigen que el tiempo se detenga. Aspiran a dos cosas matemáticamente incompatibles: que su pensión suba al compás de la inflación y que sus pisos no pierdan un solo euro de tasación, aunque para sostener esa doble ficción haya que asfixiar a sus propios hijos y nietos.
El coste de este pacto tácito lo asume en exclusiva una juventud sin voz ni peso electoral. Los nacidos a partir de la década de 1990 no son tratados por el Estado como ciudadanos de pleno derecho, sino como mano de obra cautiva. Se les exige un nivel de formación inédito y jornadas interminables para percibir salarios reales menguantes de los que el fisco devora una porción draconiana con el pretexto de sostener la caja común; y de lo poco que les queda en la cuenta bancaria, se ven obligados a transferir entre el 50% y el 60% al casero de turno por el privilegio biológico de no dormir a la intemperie. La riqueza ya no fluye hacia el mérito, la innovación o la productividad; fluye, de manera unidireccional y parasitaria, desde el trabajo vivo de quien empieza hacia la renta pasiva de quien llegó primero a la fiesta.
La moraleja que deja este laberinto inmobiliario es inapelable. Ni la izquierda quiere construir un parque público de verdad porque prefiere expropiar de facto los contratos civiles de los particulares, ni la derecha quiere un mercado libre auténtico porque prefiere proteger el cártel de la escasez de sus votantes propietarios. Ambas orillas del espectro político han firmado una tregua cobarde a expensas del futuro del país.
El modelo español ha dejado de ser un proyecto de convivencia entre generaciones para convertirse en un esquema piramidal donde los cimientos se van pudriendo mientras la cúspide se niega a ceder un milímetro. Quienes compraron una España barata disfrutan de una vejez blindada por el Boletín Oficial del Estado; quienes llegaron tarde pagan la factura de un banquete al que jamás fueron invitados.
Valmont escribió:Comparto por aquí este artículo que he encontrado en Linkedin. Más que izquierda o derecha, lo que aquí se dirime es una lucha generacional...
https://www.linkedin.com/pulse/lo-que-la-verdad-esconde-jos%C3%A9-luis-jim%C3%A9nez-tqowe/
javivi-2007 escribió:Valmont escribió:Comparto por aquí este artículo que he encontrado en Linkedin. Más que izquierda o derecha, lo que aquí se dirime es una lucha generacional...
https://www.linkedin.com/pulse/lo-que-la-verdad-esconde-jos%C3%A9-luis-jim%C3%A9nez-tqowe/
Cada uno puede leer lo que quiera, es evidente.
Pero vamos, que ese texto no es mas que un texto escrito por un particular con su opinion particular y mañana puedo yo escribir uno diciendo que la culpa de todo la tiene Putin.
¿no te has leido ningun articulo mas del supuesto "experto"?
Porque si te hubieras leido alguno mas, aparte de haber perdido el tiempo habrias visto de que pie cojea.
¿como que esto no va de derechas ni izquierdas? ¿no tiene ideologia este señor?¿no "canta" en sus articulos?
Aqui cada uno opina (y escribe) lo que le da la gana. Ya depende de cada lector ver que le convence mas y que vale la pena leer o no.
El resumen de este tipo es el siguiente:
Despues de la culpa de todo la tiene los inmigrantes, despues de la culpa de todo la tiene el perro sanchez, despues de toda la culpa la tiene la conspiracion judeo-masonica...
Ahora la culpa la tienen los viejecitos.
Ya sabeis:
- acaparan la sanidad publica (con sus problemas de salud de viejos) haciendo que este saturada y sin dejar que la puedan utilizar los demas.
- cobran pensiones sin trabajar, como parasitos que son. Todo el dia vagueando sin dar ni palo.
- todos son millonarios con varios pisos en su poder (que ademas parece ser que se los regalaron) y con ellos amargan a la juventud, divino tesoro.
- ademas son feos y huelen mal
Eso no es nada nuevo, ya lleva tiempo circulando por los corrillos de vox. Casualmente los que mas les votan son los jovenes.
Ya tenemos al nuevo enemigo. Hay que cazarlos a todos...
Como siempre pegandonos entre nosotros...
Tengo la esperanza de que alguna vez antes de morirme poder leer alguna vez un discurso en el que los malos no sean de los de abajo. Uno en el que los malos sean las grandes corporaciones, los grandes fondos y personajes como el garamendi que dice mientras gana 40.000 euros al mes que el problema son los trabajadores, que son vagos, se dedican a "darse de baja" una y otra vez y no merecen ganar ni un euro mas que los 1000 y pico del salario minimo.
Lo unico bueno en este asunto es que esos jovenes tarde o temprano acabaran convirtiendose en viejos. A ver que dicen entonces...
OK Computer escribió:javivi-2007 escribió:Valmont escribió:Comparto por aquí este artículo que he encontrado en Linkedin. Más que izquierda o derecha, lo que aquí se dirime es una lucha generacional...
https://www.linkedin.com/pulse/lo-que-la-verdad-esconde-jos%C3%A9-luis-jim%C3%A9nez-tqowe/
Cada uno puede leer lo que quiera, es evidente.
Pero vamos, que ese texto no es mas que un texto escrito por un particular con su opinion particular y mañana puedo yo escribir uno diciendo que la culpa de todo la tiene Putin.
¿no te has leido ningun articulo mas del supuesto "experto"?
Porque si te hubieras leido alguno mas, aparte de haber perdido el tiempo habrias visto de que pie cojea.
¿como que esto no va de derechas ni izquierdas? ¿no tiene ideologia este señor?¿no "canta" en sus articulos?
Aqui cada uno opina (y escribe) lo que le da la gana. Ya depende de cada lector ver que le convence mas y que vale la pena leer o no.
El resumen de este tipo es el siguiente:
Despues de la culpa de todo la tiene los inmigrantes, despues de la culpa de todo la tiene el perro sanchez, despues de toda la culpa la tiene la conspiracion judeo-masonica...
Ahora la culpa la tienen los viejecitos.
Ya sabeis:
- acaparan la sanidad publica (con sus problemas de salud de viejos) haciendo que este saturada y sin dejar que la puedan utilizar los demas.
- cobran pensiones sin trabajar, como parasitos que son. Todo el dia vagueando sin dar ni palo.
- todos son millonarios con varios pisos en su poder (que ademas parece ser que se los regalaron) y con ellos amargan a la juventud, divino tesoro.
- ademas son feos y huelen mal
Eso no es nada nuevo, ya lleva tiempo circulando por los corrillos de vox. Casualmente los que mas les votan son los jovenes.
Ya tenemos al nuevo enemigo. Hay que cazarlos a todos...
Como siempre pegandonos entre nosotros...
Tengo la esperanza de que alguna vez antes de morirme poder leer alguna vez un discurso en el que los malos no sean de los de abajo. Uno en el que los malos sean las grandes corporaciones, los grandes fondos y personajes como el garamendi que dice mientras gana 40.000 euros al mes que el problema son los trabajadores, que son vagos, se dedican a "darse de baja" una y otra vez y no merecen ganar ni un euro mas que los 1000 y pico del salario minimo.
Lo unico bueno en este asunto es que esos jovenes tarde o temprano acabaran convirtiendose en viejos. A ver que dicen entonces...
El conjunto "yayos" no tiene culpa de nada. A ver si ahora votar por lo que a uno le beneficia va a ser de mala persona.
Ahora bien, las cosas se solucionan con dinero, no con de decretitos. Y los yayos son los que más chupan del presupuesto con diferencia, eso es una realidad. Estamos ante un callejón sin salida buena (para todos, o se joden unos, o se joden otros).
seaman escribió:OK Computer escribió:javivi-2007 escribió:
Cada uno puede leer lo que quiera, es evidente.
Pero vamos, que ese texto no es mas que un texto escrito por un particular con su opinion particular y mañana puedo yo escribir uno diciendo que la culpa de todo la tiene Putin.
¿no te has leido ningun articulo mas del supuesto "experto"?
Porque si te hubieras leido alguno mas, aparte de haber perdido el tiempo habrias visto de que pie cojea.
¿como que esto no va de derechas ni izquierdas? ¿no tiene ideologia este señor?¿no "canta" en sus articulos?
Aqui cada uno opina (y escribe) lo que le da la gana. Ya depende de cada lector ver que le convence mas y que vale la pena leer o no.
El resumen de este tipo es el siguiente:
Despues de la culpa de todo la tiene los inmigrantes, despues de la culpa de todo la tiene el perro sanchez, despues de toda la culpa la tiene la conspiracion judeo-masonica...
Ahora la culpa la tienen los viejecitos.
Ya sabeis:
- acaparan la sanidad publica (con sus problemas de salud de viejos) haciendo que este saturada y sin dejar que la puedan utilizar los demas.
- cobran pensiones sin trabajar, como parasitos que son. Todo el dia vagueando sin dar ni palo.
- todos son millonarios con varios pisos en su poder (que ademas parece ser que se los regalaron) y con ellos amargan a la juventud, divino tesoro.
- ademas son feos y huelen mal
Eso no es nada nuevo, ya lleva tiempo circulando por los corrillos de vox. Casualmente los que mas les votan son los jovenes.
Ya tenemos al nuevo enemigo. Hay que cazarlos a todos...
Como siempre pegandonos entre nosotros...
Tengo la esperanza de que alguna vez antes de morirme poder leer alguna vez un discurso en el que los malos no sean de los de abajo. Uno en el que los malos sean las grandes corporaciones, los grandes fondos y personajes como el garamendi que dice mientras gana 40.000 euros al mes que el problema son los trabajadores, que son vagos, se dedican a "darse de baja" una y otra vez y no merecen ganar ni un euro mas que los 1000 y pico del salario minimo.
Lo unico bueno en este asunto es que esos jovenes tarde o temprano acabaran convirtiendose en viejos. A ver que dicen entonces...
El conjunto "yayos" no tiene culpa de nada. A ver si ahora votar por lo que a uno le beneficia va a ser de mala persona.
Ahora bien, las cosas se solucionan con dinero, no con de decretitos. Y los yayos son los que más chupan del presupuesto con diferencia, eso es una realidad. Estamos ante un callejón sin salida buena (para todos, o se joden unos, o se joden otros).
Eso de que no tiene culpa de nada no.
A ellos se la suda si el país se va a la mierda mientras cobren su pensión y no digas que se la ganaron que no puede ser que una pensión sea más dinero que el salario de una persona que trabaja y menos la cantidad de años que lo cobran.
Goncatin escribió:@OK Computer y he aquí el hecho, todos miran por sus duros y puros intereses, y todos los disfrazan del bien común, aunque lo único que todo el mundo busca es beneficio.