Sinceramente, el enganche que tengo con este juego es cosa mala. Lo juego por la noche y con tranquilidad. He ido subiendo la dificultad conforme el juego me lo proponía y ya corro en la máxima. Antes en alguna dificultad no podía ni acercarme al cuarto. Ahora ya gano en Invencible bastantes. Para mí la clave está en lo bien hecho que está todo el escenario y cada carrera, con tanta capa, volumen y altura que da un frenesí y variedad de sensaciones enorme y, por otro lado, que el probar coches no sea solo una cuestión de coleccionismo sino que pruebas que no puedes superar ni por asomo con algunos coches de los que te proponen para una carrera, con otros estás cerca y puedes lograrlo. Ese ir probando el vehículo que te da opciones me ha encantado.
Es un juego que siento variado y que tiene una ambientación para correr espectacular. Eso sí, estoy de acuerdo con que podrían haber ido muchísimo más lejos con la cultura nipona y se han quedado muy en la superficie. Pero el trabajo de modelado, físicas y tipo de conducción de cada coche me lo compensa.
Muy disfrutón está este juego para mí. Juego offline siempre, eso sí.