Gurlukovich escribió:caren103 escribió:Sí, para que así sea el mercado (cada empresario a nivel individual, vamos) quien imponga a cada cual cómo estructurar su vida... el Estado SOMOS TODOS, y es normal que el Estado fije unas pautas de estructura de la sociedad, que para eso se supone que es una DE-MO-CRA-CIA, no un mercado.
Bueno, al menos con el mercado tienes algo que decir, por aquello de que el cliente siempre tiene la razón, ya ves tú que la democracia no asegura precisamente que no se pueda abusar de alguna minoría de vez en cuando y que alguno no aproveche su capacidad de poner leyes para trincar por alguna parte. Una cosa es ser soberanos y otra tener que meter mano en todo, poner limites al legislador también puede ser muy positivo.
En una democracia, teóricamente, la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones corresponda a la voluntad COLECTIVA de los miembros del grupo, a través en el caso de España de los representantes elegidos: por tanto, no se puede limitar externamente dicha voluntad colectiva, sino que ella es quien decide hasta dónde llegar y hasta dónde no, en cada coyuntura.
En cuanto al tema de que la desregulación y la no intervención estatal (esto es, de todos):
- Hay partes débiles y partes fuertes: el Estado debe por tanto, según la coyuntura, equilibrar los desequilibrios, no agrandarlos o permitirlos.
- Se reclama desregulación constante de los mercados, pero cuanto más se ha avanzado hacia dicha desregulación (desde principios de los 80 hacia delante), más frecuentes se han hecho las crisis financieras, hasta llegar a la virulenta actual, que ha estado a punto de cargarse literalmente el sistema al completo, y cuyas secuelas aún padecemos y padeceremos durante bastante tiempo.
- Se ha desregulado, no se ha regulado (el sistema bancario en la sombra no estaba regulado como sí lo estaba el sistema bancario tradicional, y su estallido provocó mucho daño a la economía), y no se ha controlado (el Banco de España mismamente, por directrices polícitas; ¿de qué sirve regular si no se controla que se cumpla la legislación?): y en el sistema financiero, esto nos ha llevado al borde del colapso, de una crisis cuyo precendente más parecido es la Gran Depresión de EEUU.
- Se dice que el Estado no debe intervenir en los mercados, que eso es malo... el Estado, todos los Estados de hecho, intervienen en todos los aspectos sociales (y el mercado es uno de ellos).
En EEUU mismo, según Estados, no se puede hacer el amor con la pareja de uno más que en una postura; en otros, no se puede ir por la calle con una botella de bebida alcohólica si no va tapada por una bolsa... aspectos estos que suenan exagerados, pero oye, si la voluntad popular es ésa... ¿por qué un Estado así, tan intervencionista, por contra debe abstenerse en los mercados, pero por contra puede llegar a extremos como los expuestos? Esa justificación de libertad en los mercados parece más obedecer a intereses estrictamente económicos de ciertos actores del mismo mercado, que a ideales puros de libertad individual (que como la libertad individual de uno termina donde empieza la de otro, pues nos vemos de nuevo abocados la organización social).
¿Por qué entonces el Estado regula y controla el tráfico? ¿Por qué el Estado regula si el matrimonio sólo es entre parejas, y no entre múltiples personas de distintos sexos a la vez? ¿Por qué el Estado regula que traficar con droga es ilegal, si cada uno es mejor que haga lo que quiera? ¿Por qué el Estado regula que a partir de X hora de la noche no se pueden causar ruidos de más de X decibelios? ¿Por qué el Estado debe regular cuántas horas máximas y cuánto salario mínimo debe percibir un trabajador, si cuando la época de la Primera Revolución Industrial no se hacía?
Pues porque el Estado, esto es, TODOS, es quien decide (decidimos) la organización social y funcionamiento de una sociedad.
Y si se quiere una sociedad sin revueltas, la historia demuestra que es mejor que la sociedad sea más justa y solidaria, a tener que usar la represión más brutal para conseguir "paz" social", y que aún así un buen día todo estalle y se corten cabezas, para tener que volver al "Liberté, égalité, fraternité".
- China: una dictadura comunista, que en realidad usa el capitalismo y la globalización para sus propios intereses nacionales y del Partido Comunista (vende fuera, pero para venderles a ellos ponen trabas; quien venga de fuera a fabricar o vender en el país, tiene que asociarse con una empresa china, y cuando le copian, le hacen la competencia y si no le gusta, fuera; mantienen su moneda baja para exportar y al mismo tiempo dinamitar las importaciones; se usa a la población sin miramientos en aras al bien común, al estilo Estalinista; se realizan planes quinquenales (
http://spanish.china.org.cn/china/archi ... 222422.htm ); etc., etc.).
Tiene que alimentar a más de 1.300 millones de ciudadanos (lo cual, por sí solo, es un desafío colosal).
El Estado chino es un Estado con un intervencionismo extremo en todos los aspectos sociales, incluyendo obviamente el económico.
Su economía sigue creciendo a tasas anuales que hacen palidecer a las de occidente, y eso que dicho crecimiento se está ralentizando.
Y con todo ello, se ha convertido en una potencia económica mundial y con gran poderío militar, manteniendo incluso a los EEUU bastantes callados pues se han convertido en su principal banquero.
Si de economía se tratara todo, si del mercado por encima de todo se tratara, con las cifras en la mano de la coyuntura actual, el modelo a seguir sería el chino.
Pero afortunadamente, el mercado no debe serlo todo.