Durante el último trimestre PS5 ha vendido 1,5 millones de unidades, que se comparan con los 2,8 millones que consiguió colocar durante el mismo periodo del año anterior. La consola ha cerrado el ejercicio fiscal con 16 millones de unidades traspasadas, 1,5 millones menos que el año pasado. En su sexto año en el mercado PS4 consiguió despachar 17,8 millones de unidades. Lejos quedan los mejores años de PS5, cuando la consola era capaz de vender en un año alrededor de 20 millones de unidades. Si echamos un ojo al patrón que han seguido otras consolas como PS4, este descenso ya no tiene marcha atrás.
Las ventas de PS5 son a 31 de marzo de 2026, cuando la consola aún no había sufrido su tercer aumento de precio. En abril todos los modelos de PS5 subieron su precio de venta en 100 euros y ahora para adquirir una consola hay que abonar como mínimo 599,99 euros. Cuando se puso a la venta en 2020 el precio de PS5 partía desde los 399,99 euros.

Respecto a la venta de software, durante el último trimestre entre PS4 y PS5 vendieron 74,6 millones de juegos, 1,5 millones menos que hace un año. El 85 % de los títulos se adquirieron en formato digital, un porcentaje alto en comparación con otros trimestres. Las dos consolas han cerrado el año fiscal con 317,9 millones de juegos despachados, que se comparan con los 303,3 del año anterior. El 78 % de los juegos vendidos durante todo este periodo fiscal fue en formato digital. Por último, mencionar que durante el trimestre PlayStation registró 125 millones de usuarios mensuales activos, un millón más que hace un año.
La previsión de ingresos de PlayStation para el año fiscal 2026 que abarca del 1 de abril de 2026 al 31 de marzo de 2027, se mantiene sin grandes cambios debido al aumento en las inversiones para la próxima generación. Respecto a las ventas de PS5 durante este periodo, estarán marcadas por el volumen de memoria que la compañía pueda adquirir a precios razonables. Sony asegura que ha adquirido la cantidad de materiales que necesita, así que a nivel de hardware espera mantener la misma rentabilidad que en 2025.