La crisis de la memoria RAM está muy lejos de llegar a su fin a pesar de los últimos avances, y aquellas empresas que no puedan asegurarse un suministro constante y abundante de chips van a sufrir el golpe con especial dureza. Por ejemplo, los fabricantes de dispositivos con volúmenes de venta reducidos y los más expuestos a las variaciones en el PVP de sus productos. Y si firmas como Sony, Microsoft o Nintendo están expuestas, para los fabricantes de consolas SBC, que derivan todos sus ingresos del hardware, lo tienen aún más crudo.
En este sentido, durante los últimos días han ido apareciendo noticias que apuntan en una dirección poco halagüeña: menos modelos y precios más altos. Ayaneo ha sido una de las primeras marcas en reaccionar a la escasez de memoria RAM, paralizando los nuevos pedidos de la nueva Pocket FIT Elite. Las unidades reservadas por Indiegogo se han enviado, pero los que esperaran adquirir una consola pasada la promoción inicial, deberán conformarse con la promesa de que "volverá a estar disponible" en algún momento por determinar.
Otras consolas portátiles de la marca están disponibles con inventarios limitados, como las Pocket VERT y Pocket S Mini, mientras que las Pocket FIT G3 Gen 3 y Pocket FIT 8Elite "se relanzarán en fases". La situación de la Ayaneo Next 2 es bastante más confusa, y es que esta consola con corazón AMD Ryzen y sistema operativo Windows 11 ha paralizado sus ventas debido a unos costes que amenazaban con subir los precios a niveles inasumibles (el modelo más dotado ya costaba unos lacrimógenos 4.299 euros sin descuento de lanzamiento).
Según informa la publicación alemana Computerbase, Ayaneo no es ni de lejos la única marca que lo está pasando mal. Retroid y Ayn también han respondido a la crisis reduciendo inventarios, racionalizando gamas y subiendo precios. La situación es descrita como "la punta del iceberg", puesto que al desabestecimiento de hardware se van a sumar unos costes internos que por fuerza serán transmitidos al consumidor.
Cabe señalar que muchas de estas consolas utilizan hardware diseñado para teléfonos móviles, pero aunque generalmente hablamos de chipsets más bien antiguos, el uso de chips LPDDR5 es bastante frecuente. Una derivada imprevista de esta situación es que consolas con hardware ya muy desfasado como la popular R36S, sin almacenamiento interno y con chips LPDDR3, van seguir vigentes durante más tiempo, tal vez a precios menos favorables que hasta ahora si aumenta su demanda.