Mis impresiones tras la primera run no pueden ser mejores. Al igual que Returnal, juego directo, desafiante (o eso espero) y extremadamente adictivo, con una jugabilidad brillante y un control perfecto, que desde que te pones a los mandos lo sientes como si llevases horas jugando. Y en cuanto a la historia, aunque para mí en este tipo de juegos es anecdótica y tampoco puedo opinar aún porque no llevo nada, la puesta en escena inicial es infinitamente mejor que en Returnal.
Mi principal duda con este juego era por la dificultad. Temía que lo hubieran casualizado demasiado, sobre todo cuando vi en vídeos el autoapuntado que le habían metido. De momento lo he dejado como viene por defecto y la primera impresión es que en este juego tiene pinta de que habrá bastantes más proyectiles que en Returnal, y tal vez jugarlo sin autoapuntado cuando tengas que estar saltando, esquivando, disparando, usando el escudo, etc., sea demasiado locura. Así que lo mismo no está tan mal como pensaba. Pero claro, tampoco sé cómo irá evolucionando la curva de dificultad cuando mejores al personaje. Si los que os habéis acabado ya el juego o vais avanzadas podéis darme alguna recomendación sobre si bajar el autoapuntado o dejarlo como está, os lo agradecería.
La mecánica del escudo con el tema de la energía para los ataques secundarios y lo de quitarte la energía corrupta o como se llame, me ha gustado mucho. Le da un toque de estrategia al combate. A ver cómo se desarrolla conforme avance el juego y mejore el personaje.
En resumen, Returnal me pareció un juegazo, pero a pesar de comprarlo de salida, fue más de un año después cuando me hizo “click” y me tuvo totalmente enganchado. Así que comparar el inicio de ambos tal vez no sea objetivo porque ahora tengo el bagaje de Returnal, pero así de primeras, la sensación es que Saros lo mejora, no sé si en todo, pero parece que en muchas cosas.