Para arreglar el problema de la vivienda se requiere un enfoque global ya que muchos factores convergen en la insostenibilidad del sistema actual.
Primero habría que descentralizar la producción, renacionalizar la agricultura y la ganaderia y diversificar la economia (ya basta del todo turismo) para repoblar los pueblos y los territorios abandonados.
Impulsar, promover y apoyar empresas o cooperativas que acepten que la alimentación y la vivienda no son bienes espaculativos y donde no se pueden tolerar estos abusos.
Los bancos son EL PROBLEMA, y el gobierno les lame el culo. Pedir un préstamo para una casa de 150000 euros y acabar pagando 300000 es absurdo y lleva a la catástrofe inexorablemente.
Es imprescindible limitar los precios, limitar los intereses y controlar la compra de vivienda para fines de comercio y especulación.
Permitir a no résidentes adquirir inmuebles sin control es vender el pais. Un pais es lo que hay dentro, y si esto pertenece a extranjeros el pais pertenece a extranjeros no résidentes, (little off-topic: luego se quejan de los inmigrantes).
Los especuladores deberian saber que no hay ricos suficientes para pagar los precios del mercado y luego se pillan los dedos invirtiendo en bienes que les quedarán entre las manos.
Un albañil competente te levanta una casa de A a Z sin necesidad de ningún arquitecto. Si bien es verdad que hay que garantizar la seguridad y la calidad, el sistema actual de homologaciones lo hace muy mal y gratificando innumérables chiringuitos.
Hay muchos albañiles honestos ( y chispas, fontaneros, carpinteros…) que estarian dispuestos a construir y vender a precios razonables, pero se les impide.
El problema de la vivienda es un sintoma más de un estado y una nación disfuncionales.