La verdad es que es acojonante las legiones de seguidores que sustentan económicamente a todos estos pseudoperiodistas como Iñaki Angulo, Ramón de Món, el payaso ese del Barcelona, etc... Y cada vez son más.
Antes al menos comprando esa mierda sustentabas a los 200 trabajadores de un periódico a los que malamente les daba para cubrir techo y comida. Ahora toda la pasta se la lleva uno solo que se hace de oro.