Es un tema que ya se ha hablado hasta el hartazgo y cada lado tiene sus ventajas y desventajas, pero creo que partimos de una premisa errónea: Que el formato físico te da posesión mientras que el digital no.
Desde que el software es software el concepto de propiedad nunca ha sido el mismo que el de un producto tangible, el software no se ve, no se puede tocar, no es tangible, no existe, pagamos por las funciones que nos brinda, como en el caso de Word que nos permite crear documentos hasta llegar a los videojuegos que nos brindan entretenimiento. Dicho de otra manera, cuando compramos software nunca estamos comprando la propiedad del mismo, sino el derecho de uso de ese conjunto de funcionalidades y aquí el formato es lo de menos. Creo que a estas alturas ya deberíamos empezar partiendo de esa premisa.
Ahora bien, el formato físico nos da ciertas ventajas, como puede ser que yo pueda vender por el precio que quiera ese soporte de almacenamiento que contiene el software o que lo pueda usar cuando me dé la gana (hasta que dure su ciclo de vida). El formato digital tiene también sus ventajas que se podrían resumir en una sola palabra: Practicidad. En esta era en la que todo es inmediato, comprar un juego, descargarlo y ponerse a jugar en cuestión de minutos es una ventaja impepinable comparado con estar esperando que llegue el fulano de turno con tu copia física, o peor aún, ir de tienda en tienda a buscar ese juego de nicho que nadie compra.
Ahora mismo el formato digital se adapta mejor a las necesidades de la gran mayoría creo yo, pero sí que es cierto que deberíamos exigir al menos tener la certeza de que podré usar esa copia en, no se, 30 años (no es mi caso porque no soy de rejugar). Yo creo que el tema no va por oponerse al formato digital, si no más bien exigir un mínimo de derechos.