Los USA sancionaron y atacaron Irak, dieron apoyo a Arabia Saudí y apoyaron a Israel, y eso fue el detonante de los ataques de las torres gemelas, que a su vez provocaron la invocación del artículo 5 de la OTAN, lo que abrió la puerta a la intervención internacional de Afganistán. Pero el germen de todo esto fue la Authorization for Use of Military Force Against Iraq Resolution del Congreso yanqui.
Las cosas no se hacen como ahora. Si existen informes que señalan que los tarados del turbante de Irán va a conseguir nukes, se actúa en coalición contra Irán. Un señor naranja que miente más que habla no debería poder organizar una guerra que puede terminar con un ataque en su territorio, con la OTAN actuando y con soldados españoles, (y canadienses, y turcos, y etc...), muriendo. No sin apoyo.
Eso en la Rusia de Putin, en la Korea de Kim, en el Irán de Jamenei o en la China de Xi sí funciona así, porque son regímenes autoritarios que no tienen que ponerse de acuerdo con nadie, hacen lo que les sale de los cojones y que sufra quien tenga que sufrir, tienen perfectamente claro que son unos canallas y actúan como tales. Pero en democracia no nos mueven los intereses personales del líder.
Eso no es alinearse con Irán, ni negar cualquier intervención cuando realmente hace falta intervenir. Eso es defender las normas que nos han convertido en sociedades prósperas y que nos han alejado de putos tarados en el poder como los que nos están empezando a salir ahora. El problema no es que se atacara Irán, es que se hizo solo porque lo ordenó un señor visiblemente errático e inestable. Y esto no es Rusia.
O no debería serlo. Si una amplia coalición de países decide intervenir, y esto termina escalando, es lo que hay. Si lo ordena el parlamento yanqui en base a informes, aún se puede discutir. Si lo decide un señor naranja loco porque patata, la legitimidad no es la misma. Y vuelvo a recordar lo de la OTAN, y que quienes leemos esto podemos terminar eventualmente con un fusil al hombro por las locuras de este señor.