Creo que todavía no nos hemos dado cuenta de hasta dónde puede llegar realmente todo el tema del DLSS y la inteligencia artificial en juegos
En mi opinión, por ahora estamos viendo principalmente proyectos, pruebas y los primeros pasos de una tecnología que todavía puede evolucionar muchísimo.
Solo hay que pensar en el ray tracing. Creo que empezó a desarrollarse hace décadas —no voy a buscar ahora mismo la fecha exacta— y, antiguamente, generar una iluminación realista mediante ray tracing podía requerir horas o incluso días de cálculo para conseguir unos pocos segundos o minutos de imagen. Hoy podemos tener iluminación, reflejos y sombras avanzadas prácticamente en tiempo real y con una calidad muchísimo mayor.
Y eso que la tecnología actual avanza mucho más rápido que antes.
Por eso no me extrañaría que para 2028 ya existiera algo equivalente a un DLSS 8, o incluso una tecnología completamente nueva basada en inteligencia artificial. Ya no solo serviría para aumentar la resolución o mejorar la nitidez de la imagen.
Podría llegar a mejorar automáticamente las texturas de los juegos, añadir detalles que originalmente no existen y generar relieves mucho más realistas. Por ejemplo, detalles en la piel, arrugas, poros, materiales, objetos, paredes, jarrones y prácticamente cualquier elemento del escenario.
Imagina una inteligencia artificial capaz de coger un juego antiguo y mejorar sus texturas automáticamente, sin que los desarrolladores tengan que rehacer manualmente todo el juego. Eso reduciría muchísimo el trabajo necesario.
Incluso creo que, con una IA mucho más avanzada, podría llegar a mejorar los propios modelos y diseños 3D, haciendo que personajes, objetos y escenarios antiguos parezcan mucho más realistas. Pero para eso tendrán que avanzar y mejorar muchísimo el DLSS.
Y me atrevería a decir que, en el futuro, la inteligencia artificial podría ayudar incluso a mejorar ciertos aspectos de las físicas y las animaciones. Quizá no mediante el DLSS tal y como lo conocemos actualmente, sino mediante una nueva generación de tecnologías de IA capaces de analizar el juego y reconstruir visualmente muchos de sus elementos.
Por eso todo esto resulta ahora tan extraño y, al mismo tiempo, tan asombroso. Estamos en un momento en el que empiezan a aparecer tecnologías que hace unos años parecían imposibles.
Pensad simplemente en lo que ya puede hacer una IA cuando le pedimos mejorar una imagen de un videojuego.
Ahora imaginad esa misma idea funcionando directamente mientras jugamos.
Un DOOM clásico podría analizarse mediante una IA extremadamente avanzada y transformarse en algo parecido a un remake: texturas ultra realistas, materiales con relieve, iluminación avanzada, reflejos, sombras, detalles adicionales, modelos mejorados y una cantidad enorme de detalles premium generados automáticamente.
Y lo más impresionante es pensar que quizá, en el futuro, no haga falta rehacer completamente un juego desde cero para conseguir algo así.