Según el Wall Street Journal el ala dura del mando iraní estaría considerando escalar el conflicto por su cuenta para aprovechar la evidente debilidad actual estadounidense en lo referente a la escasez de municiones y efectivos navales y conseguir obtener así condiciones más ventajosas cuando llegue el momento de pactar en serio la paz.
Esa escalada incluiría ataque a los países de la zona sobre bases norteamericanas e instalaciones y, tal vez, ataques a territorio europeo no directamente sobre el continente, porque no se atreverán, pero sí sobre bases en Chipre o Turquía, cosa que ya intentaron. Y es que la tregua "de facto" les ha permitido rearmarse hasta cierto punto.
Ahora bien, una cosa son las intenciones sobre el papel y otra afrontar las consecuencias. Para volar puentes e infraestructuras clave no se necesitan misiles inteligentes, basta con bombas tontas y grandes. Y de esas no faltan. Si Teherán no está en ruinas es porque Estados Unidos no ha querido que la población civil pague las consecuencias y su ya devaluada administración los costes reputacionales. Pero poder, puede hacerlo, eso que nadie lo dude. Y otra cosa: los países adyacentes están ya hartos de Irán y sus provocaciones. De momento no han respondido militarmente, aunque sus capacidades no son desdeñables, pero hoy mismo Emiratos Árabes Unidos ha cesado toda transacción comercial con el régimen de los ayatolás, y eso va a incrementar todavía más la ya considerable asfixia económica de Irán, con una inflación desbocada y sometido a sanciones sin poder exportar apenas crudo.
Resumiendo: la cosa sigue envenenada y sin solución a la vista, pero la paciencia del mundo tiene un límite y llegará el momento en que o se pacta un acuerdo o "de perdidos al río", se alían los países de la zona a Estados Unidos y le dan el golpe de gracia a su molesto vecino al precio que sea, que no será barato pero sin duda mejor que la agonía lenta de las economías mundiales sedientas de crudo entre los problemas en las refinerías de Oriente Medio y, por supuesto, también Rusia ahora que Ucrania le está devolviendo el "favor" en forma de ataques a infraestructuras petroleras..