Arvo escribió: la última es que tras el descomunal fiasco que ha supuesto rebautizar el Kennedy Center como Trump-Kennedy Center, que ha llevado a un número insólito de cancelaciones ( el último Philip Glass, que ha renunciado a estrenar allí su último trabajo ) y a un descenso trágico de las donaciones particulares que pone en duda su viabilidad, ha decidido cerrarlo por un par de años para "hacer reformas" alegando que "su estado de mantenimiento era calamitoso".
654321 escribió:Arvo escribió: la última es que tras el descomunal fiasco que ha supuesto rebautizar el Kennedy Center como Trump-Kennedy Center, que ha llevado a un número insólito de cancelaciones ( el último Philip Glass, que ha renunciado a estrenar allí su último trabajo ) y a un descenso trágico de las donaciones particulares que pone en duda su viabilidad, ha decidido cerrarlo por un par de años para "hacer reformas" alegando que "su estado de mantenimiento era calamitoso".
Ostia, de traca, no se como esto no se ha hecho mas eco en las noticias y redes sociales.
De hecho, mirando las noticias del cierre, muchas sólo pone Kenedy Center
Fork99 escribió:Pues todavía quiere más:
Nueva York paralizará una obra en la que participa ACS al negarse Trump a aportar más fondos salvo que le pongan su nombre a un aeropuerto de Washington o una estación en Manhattan
Fork99 escribió:Pues todavía quiere más:
Nueva York paralizará una obra en la que participa ACS al negarse Trump a aportar más fondos salvo que le pongan su nombre a un aeropuerto de Washington o una estación en Manhattan
chuckyflame escribió:elrocho escribió:Como un niño con una rabieta. Y van...
No ha dejado titere con cabeza en sus pataletas, artistas, medios, organizacion... también he visto que ha llamado loser a un esquiador de los olímpicos
https://www.marca.com/juegos-olimpicos/ ... dedor.html
El problema no son sus lloriqueos...es lo que pueda hacer con ellos por el hecho de sentir esas punzadas de odio
![carcajada [carcajad]](/images/smilies/nuevos/risa_ani2.gif)
“A veces desearía que me declarara en desacato, su señoría, para poder dormir 24 horas seguidas. Trabajo día y noche solo porque hay gente (todavía) ahí”, dijo Le.
“Y sí, el procedimiento actual apesta. Estoy intentando arreglarlo”, continuó. “Estoy aquí con usted, su señoría. ¿Qué quiere que haga? El sistema apesta. Este trabajo apesta. Y estoy haciendo todo lo posible para poder darle lo que necesita”.
Odioregistrarme escribió:El ritmo frenético de detenciones y deportaciones causa a su vez una avalancha de papeleo y recursos judiciales que desborda a los servicios jurídicos y a los abogados del ICE.
La anécdota: Un juez de Mineapolis, cabreado por como la administración Trump ignora sus órdenes judiciales, carga contra Julie Le, una abogada de ICE.
Debía estar quemada por la carga de trabajo, porque respondió con una honestidad brutal:“A veces desearía que me declarara en desacato, su señoría, para poder dormir 24 horas seguidas. Trabajo día y noche solo porque hay gente (todavía) ahí”, dijo Le.
“Y sí, el procedimiento actual apesta. Estoy intentando arreglarlo”, continuó. “Estoy aquí con usted, su señoría. ¿Qué quiere que haga? El sistema apesta. Este trabajo apesta. Y estoy haciendo todo lo posible para poder darle lo que necesita”.
https://elpais.com/us/2026-02-04/el-sis ... iales.html
https://cnnespanol.cnn.com/2026/02/04/e ... p-ice-trax
Las declaraciones de Le trascendieron rápidamente la sala del tribunal. Horas después, la cadena NBC News informó de que su comisión temporal en la Fiscalía federal había sido cancelada. Ni el DHS ni el Departamento de Justicia ofrecieron explicaciones inmediatas.
Hereze escribió:A mi me gustaría saber si esta loca consultas estas cosas con Feijoo, porque a veces parece que trabaje para el PSOE
Señor Misterio escribió:@sabran
No sé si a ella le votarán igual, pero ya te digo yo que esto al candidato a la presidencia de la nación le hace un daño tremendo. Tras su deriva filofascista, actualmente casi el 70% de los españoles ven a estos Estados Putianos de América como un peligro. Hasta ahora Feijoo es visto como un papanatas sin carisma; verlo como un fan de Trump condicionaría muchos votos. ¿Lo hará a propósito?.
DonutsNeverDie escribió:Todo eso sumado a llevar como estrella invitada de fin de campaña al Alvise. La que se nos viene encima es menuda
El domingo por la noche, comenzó a correr por los whatsapps de muchos cargos del PP un tuit del consultor político César Calderón. En él, se ve un fotograma de El padrino, en el que Vito Corleone habla con su hijo Michel Corleone. El texto ndel tuit era el siguiente: «El que propuso que Vito Quiles cerrara campaña. Ése es el traidor». Desde entonces, son muchos los que en el PP se hacen las dos mismas preguntas: «¿Por qué? ¿Y quién?». ¿Quién fue el autor intelectual de que el PP ligase sus siglas al agitador ultra? El equipo de Azcón lo asume y Tellado lo avaló, pero nadie pone el huevo.
Otra de las preguntas más recurrentes entre los diputados, los barones y los dirigentes medios del PP es cuánto le afectó a la candidatura de Jorge Azcón el acto con el grupo Los Meconios -muy relacionado por electorado con Vox- y el cierre «de cañas» con Vito Quiles. Pues bien, en los trackings del jueves, el día antes de que ambos entraran por sorpresa en escena, el PP tenía una expectativa demoscópica de entre 27 y 29 escaños. Y el domingo, en el mismo sondeo de Sigma Dos, había bajado a 26-28 escaños. ¿Fue por Vito Quiles? No se podrá saber hasta las encuestas postelectorales.
Hereze escribió:A mi me gustaría saber si esta loca consultas estas cosas con Feijoo, porque a veces parece que trabaje para el PSOE
Señor Misterio escribió:@sabran
No sé si a ella le votarán igual, pero ya te digo yo que esto al candidato a la presidencia de la nación le hace un daño tremendo. Tras su deriva filofascista, actualmente casi el 70% de los españoles ven a estos Estados Putianos de América como un peligro. Hasta ahora Feijoo es visto como un papanatas sin carisma; verlo como un fan de Trump condicionaría muchos votos. ¿Lo hará a propósito?.
La economía de Estados Unidos está surfeando con éxito los vaivenes de la política económica de la Administración de Donald Trump, pero acumula desequilibrios que empiezan a ser preocupantes: la evolución del déficit y la deuda pública inquietan a economistas y legisladores. “Nuestras proyecciones presupuestarias siguen indicando que la trayectoria fiscal no es sostenible”, ha sintetizado este miércoles Phillip Swagel, director de la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO, en sus siglas en inglés). Este organismo independiente realiza periódicamente análisis y proyecciones sobre los gastos e ingresos públicos del país. Y acaba de presentar el informe de perspectivas fiscales y económicas para la próxima década.
“Entre 2026 y 2036, los grandes y crecientes déficits públicos provocarán un aumento de la deuda”, augura el organismo en el documento. “La deuda federal en manos del público sube del 101% del PIB este año al 120% en 2036, superando su anterior máximo del 106% del PIB en 1946″, al poco del fin de la Segunda Guerra Mundial, añade.
Estados Unidos tiene un problema de sostenibilidad fiscal. La CBO calcula que el déficit público del Gobierno federal ascenderá este año hasta los 1,9 billones de dólares, una cantidad que equivale al 5,8% del PIB. España por ejemplo cerró el año pasado con un déficit del entorno del 3% del PIB. Y Francia, señalada como uno de los países europeos con más riesgo fiscal, registró un déficit de cerca del 5,6%.
Y la situación en Estados Unidos tiene visos de empeorar. La oficina presupuestaria calcula que los desequilibrios entre gastos e ingresos ascenderán en los próximos 10 años hasta alcanzar los 3,1 billones de dólares en 2036, el equivalente a al 6,7% del PIB. “Es una cifra superior al déficit del 3,8% promediado en los últimos 50 años”, advierten los funcionarios de la agencia fiscal.
El informe atribuye la aceleración del desfase fiscal a un aumento de los costes financieros para pagar la deuda pública. De hecho, calcula que el déficit primario, que excluye los intereses de esa deuda, sería del 2,6% este año y se mantendría por debajo de ese nivel hasta 2036.
Durante el último año, la economía estadounidense ha sufrido tensiones por el giro político emprendido por Donald Trump. Desde que se sentó en el Despacho Oval para su segundo mandato ha iniciado una guerra comercial imponiendo aranceles indiscriminados a todo el mundo, a la vez que ha aprobado la Ley Grande y Hermosa que aumenta las deducciones fiscales para las grandes empresas. También ha despedido a cerca de 250.000 funcionarios federales y ha suprimido cientos de agencias públicas por todo el país en su intento de recortar hasta el mínimo el gasto público.
La agencia hace un ejercicio comparativo con la proyección publicada hace un año. A pesar de todos los cambios emprendidos por la Administración de Trump, calcula que el déficit de este año será 0,1 billones mayor al del año pasado. En comparación con sus proyecciones de enero de 2025, se espera que el gobierno federal registre un déficit de 23,1 billones de dólares durante los próximos nueve años, en lugar de un agujero presupuestario de 21,8 billones.
Los expertos de la oficina fiscal hacen un análisis detallado de la Ley Grande y Hermosa, como bautizó Trump a la norma que busca recortar los gastos para asistencia médica y aumentar las ayudas fiscales a grandes corporaciones. La CBO explica que esta ley redujo los tipos impositivos para la mayoría de los hogares y empresas. También aumentó las deducciones por inversión empresarial y redujo los tipos marginales efectivos. Además, endureció el acceso a los programas de asistencia sanitaria Medicaid de ayudas alimentarias y limitó las ayudas para aliviar los préstamos estudiantiles federales. En paralelo, aumentó el gasto en defensa, seguridad nacional y lucha contra la inmigración.
Pese a toda la propaganda realizada por la Administración de Trump sobre la ley, que se promocionaba casi como la solución a todos los problemas de Estados Unidos, la CBO considera que “aumentará los déficits totales en 4,7 billones de dólares durante la próxima década en comparación con las proyecciones realizadas un año antes”. Este incremento del déficit se compensaría en parte por los ingresos esperados por unos aranceles más altos, que reducen los déficits en tres billones de dólares.
Sin embargo, una parte importante de los aranceles de Trump están a la espera de que el Tribunal Supremo decida sobre su legalidad. Si los jueces los declaran nulos, el presidente podría sustituirlos por otros gravámenes, pero tendrían menos capacidad recaudatoria y eso afectaría a la sostenibilidad del sistema.
Jonathan Burks, vicepresidente ejecutivo de política económica y sanitaria del Centro de Políticas Bipartidistas (CPB), ha afirmado que “los grandes déficits [actuales] no tienen precedentes para una economía en crecimiento y en tiempos de paz”. “La buena noticia es que aún hay tiempo para que los responsables políticos cambien de rumbo”, agrega en unas declaraciones a The New York Times.
Michael Peterson, consejero delegado de la Fundación Peterson, cree que la última proyección presupuestaria de la CBO “es una advertencia urgente para nuestros líderes sobre la costosa trayectoria fiscal de Estados Unidos”.
La preocupación por la salud de las finanzas públicas es creciente en Estados Unidos. Nada más aterrizar en la Casa Blanca, Trump entregó las riendas de la Oficina de Eficiencia del Gasto (DOGE, en sus siglas en inglés) a su amigo Elon Musk, quien se comprometió a recortar el gasto público en dos billones de dólares. Las desavenencias entre ambos no tardaron en provocar la ruptura y la salida del fundador de Tesla del Gobierno. Los analistas calculan que los recortes que logró fueron de entre 1.400 y 7.000 millones de dólares, principalmente mediante despidos de personal, unos ahorros muy alejados de los compromisos iniciales.
Hereze escribió:¿No se suponía que Musk había hecho un recorte de la ostia?
La deuda pública de Estados Unidos alcanzará niveles no vistos desde el fin de la Segunda Guerra MundialLa economía de Estados Unidos está surfeando con éxito los vaivenes de la política económica de la Administración de Donald Trump, pero acumula desequilibrios que empiezan a ser preocupantes: la evolución del déficit y la deuda pública inquietan a economistas y legisladores. “Nuestras proyecciones presupuestarias siguen indicando que la trayectoria fiscal no es sostenible”, ha sintetizado este miércoles Phillip Swagel, director de la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO, en sus siglas en inglés). Este organismo independiente realiza periódicamente análisis y proyecciones sobre los gastos e ingresos públicos del país. Y acaba de presentar el informe de perspectivas fiscales y económicas para la próxima década.
“Entre 2026 y 2036, los grandes y crecientes déficits públicos provocarán un aumento de la deuda”, augura el organismo en el documento. “La deuda federal en manos del público sube del 101% del PIB este año al 120% en 2036, superando su anterior máximo del 106% del PIB en 1946″, al poco del fin de la Segunda Guerra Mundial, añade.
Estados Unidos tiene un problema de sostenibilidad fiscal. La CBO calcula que el déficit público del Gobierno federal ascenderá este año hasta los 1,9 billones de dólares, una cantidad que equivale al 5,8% del PIB. España por ejemplo cerró el año pasado con un déficit del entorno del 3% del PIB. Y Francia, señalada como uno de los países europeos con más riesgo fiscal, registró un déficit de cerca del 5,6%.
Y la situación en Estados Unidos tiene visos de empeorar. La oficina presupuestaria calcula que los desequilibrios entre gastos e ingresos ascenderán en los próximos 10 años hasta alcanzar los 3,1 billones de dólares en 2036, el equivalente a al 6,7% del PIB. “Es una cifra superior al déficit del 3,8% promediado en los últimos 50 años”, advierten los funcionarios de la agencia fiscal.
El informe atribuye la aceleración del desfase fiscal a un aumento de los costes financieros para pagar la deuda pública. De hecho, calcula que el déficit primario, que excluye los intereses de esa deuda, sería del 2,6% este año y se mantendría por debajo de ese nivel hasta 2036.
Durante el último año, la economía estadounidense ha sufrido tensiones por el giro político emprendido por Donald Trump. Desde que se sentó en el Despacho Oval para su segundo mandato ha iniciado una guerra comercial imponiendo aranceles indiscriminados a todo el mundo, a la vez que ha aprobado la Ley Grande y Hermosa que aumenta las deducciones fiscales para las grandes empresas. También ha despedido a cerca de 250.000 funcionarios federales y ha suprimido cientos de agencias públicas por todo el país en su intento de recortar hasta el mínimo el gasto público.
La agencia hace un ejercicio comparativo con la proyección publicada hace un año. A pesar de todos los cambios emprendidos por la Administración de Trump, calcula que el déficit de este año será 0,1 billones mayor al del año pasado. En comparación con sus proyecciones de enero de 2025, se espera que el gobierno federal registre un déficit de 23,1 billones de dólares durante los próximos nueve años, en lugar de un agujero presupuestario de 21,8 billones.
Los expertos de la oficina fiscal hacen un análisis detallado de la Ley Grande y Hermosa, como bautizó Trump a la norma que busca recortar los gastos para asistencia médica y aumentar las ayudas fiscales a grandes corporaciones. La CBO explica que esta ley redujo los tipos impositivos para la mayoría de los hogares y empresas. También aumentó las deducciones por inversión empresarial y redujo los tipos marginales efectivos. Además, endureció el acceso a los programas de asistencia sanitaria Medicaid de ayudas alimentarias y limitó las ayudas para aliviar los préstamos estudiantiles federales. En paralelo, aumentó el gasto en defensa, seguridad nacional y lucha contra la inmigración.
Pese a toda la propaganda realizada por la Administración de Trump sobre la ley, que se promocionaba casi como la solución a todos los problemas de Estados Unidos, la CBO considera que “aumentará los déficits totales en 4,7 billones de dólares durante la próxima década en comparación con las proyecciones realizadas un año antes”. Este incremento del déficit se compensaría en parte por los ingresos esperados por unos aranceles más altos, que reducen los déficits en tres billones de dólares.
Sin embargo, una parte importante de los aranceles de Trump están a la espera de que el Tribunal Supremo decida sobre su legalidad. Si los jueces los declaran nulos, el presidente podría sustituirlos por otros gravámenes, pero tendrían menos capacidad recaudatoria y eso afectaría a la sostenibilidad del sistema.
Jonathan Burks, vicepresidente ejecutivo de política económica y sanitaria del Centro de Políticas Bipartidistas (CPB), ha afirmado que “los grandes déficits [actuales] no tienen precedentes para una economía en crecimiento y en tiempos de paz”. “La buena noticia es que aún hay tiempo para que los responsables políticos cambien de rumbo”, agrega en unas declaraciones a The New York Times.
Michael Peterson, consejero delegado de la Fundación Peterson, cree que la última proyección presupuestaria de la CBO “es una advertencia urgente para nuestros líderes sobre la costosa trayectoria fiscal de Estados Unidos”.
La preocupación por la salud de las finanzas públicas es creciente en Estados Unidos. Nada más aterrizar en la Casa Blanca, Trump entregó las riendas de la Oficina de Eficiencia del Gasto (DOGE, en sus siglas en inglés) a su amigo Elon Musk, quien se comprometió a recortar el gasto público en dos billones de dólares. Las desavenencias entre ambos no tardaron en provocar la ruptura y la salida del fundador de Tesla del Gobierno. Los analistas calculan que los recortes que logró fueron de entre 1.400 y 7.000 millones de dólares, principalmente mediante despidos de personal, unos ahorros muy alejados de los compromisos iniciales.
Hereze escribió:¿No se suponía que Musk había hecho un recorte de la ostia?
La deuda pública de Estados Unidos alcanzará niveles no vistos desde el fin de la Segunda Guerra MundialLa economía de Estados Unidos está surfeando con éxito los vaivenes de la política económica de la Administración de Donald Trump, pero acumula desequilibrios que empiezan a ser preocupantes: la evolución del déficit y la deuda pública inquietan a economistas y legisladores. “Nuestras proyecciones presupuestarias siguen indicando que la trayectoria fiscal no es sostenible”, ha sintetizado este miércoles Phillip Swagel, director de la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO, en sus siglas en inglés). Este organismo independiente realiza periódicamente análisis y proyecciones sobre los gastos e ingresos públicos del país. Y acaba de presentar el informe de perspectivas fiscales y económicas para la próxima década.
“Entre 2026 y 2036, los grandes y crecientes déficits públicos provocarán un aumento de la deuda”, augura el organismo en el documento. “La deuda federal en manos del público sube del 101% del PIB este año al 120% en 2036, superando su anterior máximo del 106% del PIB en 1946″, al poco del fin de la Segunda Guerra Mundial, añade.
Estados Unidos tiene un problema de sostenibilidad fiscal. La CBO calcula que el déficit público del Gobierno federal ascenderá este año hasta los 1,9 billones de dólares, una cantidad que equivale al 5,8% del PIB. España por ejemplo cerró el año pasado con un déficit del entorno del 3% del PIB. Y Francia, señalada como uno de los países europeos con más riesgo fiscal, registró un déficit de cerca del 5,6%.
Y la situación en Estados Unidos tiene visos de empeorar. La oficina presupuestaria calcula que los desequilibrios entre gastos e ingresos ascenderán en los próximos 10 años hasta alcanzar los 3,1 billones de dólares en 2036, el equivalente a al 6,7% del PIB. “Es una cifra superior al déficit del 3,8% promediado en los últimos 50 años”, advierten los funcionarios de la agencia fiscal.
El informe atribuye la aceleración del desfase fiscal a un aumento de los costes financieros para pagar la deuda pública. De hecho, calcula que el déficit primario, que excluye los intereses de esa deuda, sería del 2,6% este año y se mantendría por debajo de ese nivel hasta 2036.
Durante el último año, la economía estadounidense ha sufrido tensiones por el giro político emprendido por Donald Trump. Desde que se sentó en el Despacho Oval para su segundo mandato ha iniciado una guerra comercial imponiendo aranceles indiscriminados a todo el mundo, a la vez que ha aprobado la Ley Grande y Hermosa que aumenta las deducciones fiscales para las grandes empresas. También ha despedido a cerca de 250.000 funcionarios federales y ha suprimido cientos de agencias públicas por todo el país en su intento de recortar hasta el mínimo el gasto público.
La agencia hace un ejercicio comparativo con la proyección publicada hace un año. A pesar de todos los cambios emprendidos por la Administración de Trump, calcula que el déficit de este año será 0,1 billones mayor al del año pasado. En comparación con sus proyecciones de enero de 2025, se espera que el gobierno federal registre un déficit de 23,1 billones de dólares durante los próximos nueve años, en lugar de un agujero presupuestario de 21,8 billones.
Los expertos de la oficina fiscal hacen un análisis detallado de la Ley Grande y Hermosa, como bautizó Trump a la norma que busca recortar los gastos para asistencia médica y aumentar las ayudas fiscales a grandes corporaciones. La CBO explica que esta ley redujo los tipos impositivos para la mayoría de los hogares y empresas. También aumentó las deducciones por inversión empresarial y redujo los tipos marginales efectivos. Además, endureció el acceso a los programas de asistencia sanitaria Medicaid de ayudas alimentarias y limitó las ayudas para aliviar los préstamos estudiantiles federales. En paralelo, aumentó el gasto en defensa, seguridad nacional y lucha contra la inmigración.
Pese a toda la propaganda realizada por la Administración de Trump sobre la ley, que se promocionaba casi como la solución a todos los problemas de Estados Unidos, la CBO considera que “aumentará los déficits totales en 4,7 billones de dólares durante la próxima década en comparación con las proyecciones realizadas un año antes”. Este incremento del déficit se compensaría en parte por los ingresos esperados por unos aranceles más altos, que reducen los déficits en tres billones de dólares.
Sin embargo, una parte importante de los aranceles de Trump están a la espera de que el Tribunal Supremo decida sobre su legalidad. Si los jueces los declaran nulos, el presidente podría sustituirlos por otros gravámenes, pero tendrían menos capacidad recaudatoria y eso afectaría a la sostenibilidad del sistema.
Jonathan Burks, vicepresidente ejecutivo de política económica y sanitaria del Centro de Políticas Bipartidistas (CPB), ha afirmado que “los grandes déficits [actuales] no tienen precedentes para una economía en crecimiento y en tiempos de paz”. “La buena noticia es que aún hay tiempo para que los responsables políticos cambien de rumbo”, agrega en unas declaraciones a The New York Times.
Michael Peterson, consejero delegado de la Fundación Peterson, cree que la última proyección presupuestaria de la CBO “es una advertencia urgente para nuestros líderes sobre la costosa trayectoria fiscal de Estados Unidos”.
La preocupación por la salud de las finanzas públicas es creciente en Estados Unidos. Nada más aterrizar en la Casa Blanca, Trump entregó las riendas de la Oficina de Eficiencia del Gasto (DOGE, en sus siglas en inglés) a su amigo Elon Musk, quien se comprometió a recortar el gasto público en dos billones de dólares. Las desavenencias entre ambos no tardaron en provocar la ruptura y la salida del fundador de Tesla del Gobierno. Los analistas calculan que los recortes que logró fueron de entre 1.400 y 7.000 millones de dólares, principalmente mediante despidos de personal, unos ahorros muy alejados de los compromisos iniciales.
Fork99 escribió:Pues todavía quiere más:
Nueva York paralizará una obra en la que participa ACS al negarse Trump a aportar más fondos salvo que le pongan su nombre a un aeropuerto de Washington o una estación en Manhattan
medran_27 escribió:He visto varias intervenciones de Pamela Bondi por los archivos de Epstein y madre de dios, qué mal está EEUU en todos los ámbitos. Qué vergüenza y qué miedo, están a medio paso de la Alemania Nazi.