Llevo un tiempo siguiendo este hilo y no sabía si comentar o no. No soy muy dado a participar en los foros, pero me apetece contar un poco mi situación, así de paso organizo mis pensamientos.
Por lo que hemos podido descubrir mi psiquiatra y yo, sufro depresión desde los 12 años, y un trastorno de ansiedad generalizada desde los 16. Al principio no recibí tratamiento, nunca comuniqué mi estado, y parece que tampoco era notorio, mis padres nunca me dijeron nada raro sobre mi comportamiento. El cuadro fue avanzando poco a poco, empeorando cada vez más hasta que sí se hizo notorio. Con un poco de reticencias, acudí con 22 años al psicólogo tanto público como privado, donde me diagnosticaron únicamente del trastorno de ansiedad. Estuve yendo a consulta, pero no mejoraba, al contrario, solo empeoraba.
A los 25 decidí abandonar aquel despropósito, desencantado con lo que se suponía que era la salud mental y decidí trabajar por mi mismo. Aprendí de forma autodidacta sobre psicología y descubrí mi gran amor, la filosofía. Ambas ramas me dotaron de mecanismos defensa, pero ya no eran suficientes. Era como cuando en un río hay una crecida, descontrolado, cada vez me deterioraba más. Hasta que un amigo me obligó a ir a un psiquiatra. Esto fue a los 29. Me diagnosticó lo que yo ya sabía: trastorno de depresión moderada crónica y trastorno de ansiedad generalizado. Desde entonces he estado en tratamiento hasta el día de hoy.
Me ha cambiado mucho la mediación, pero la que ha sido más estable hasta ahora ha sido: venlafaxina 300mg, bupropion 150mg y olanzapina 5mg. Está medicación, aunque me aportaba estabilidad mental, no me permitía mantener una vida plena. Estaba casi todo el tiempo con baja energía, no podía centrarme en nada. Dejé aparcado los estudios y cualquier intento de empleo. Probamos a ir controlando la dosis pero ningún cambio dio frutos.
Tras varios meses con la misma medicación, hemos decidido probar algo distinto: ya que la medicación me deja en stand by, vamos a cambiar por una que me active. Así que hace unos días tengo la siguiente pauta: venlafaxina 300mg, concerta 36mg y risperidona 4,5mg. El cambio ha sido... Intenso. Más de lo que podía imaginar. Aún estoy adaptándome a la nueva medicación pero lo que si noto es muchísima ansiedad y bajones intermitentes. Lo he hablado con mi psiquiatra y me ha comentado que espere un poco, aunque si lo necesitaba que volviese a la pauta anterior. No voy a mentir, por una parte quiero volver al tratamiento de antes, no era ideal, pero al menos estaba "bien" psicológicamente. Sin embargo, soy consciente de que aquello solo es un agujero, cómodo, pero nada más. Además, llevo muchos días en casa por culpa de las borrascas que hay ahora mismo sobre España, sin poder salir de la casa y desfogar energía mental, tampoco puedo quedar con otras personas más allá de ir a sus casas. Es curioso porque siempre he sido una persona introvertida y casera, y ahora reconozco que ser así me está matando psicológicamente.
Respecto al origen de mi depresión y ansiedad, no hemos sacado nada en claro. No hay ningún evento traumático en mi vida, más bien una infancia y una adolescencia plana, en lo que solo es destacable la aparición de los trastornos de forma tan temprana. También hemos barajado algun trastorno como TEA o TDAH, pero con mi estado actual no es posible diagnosticarlo. Me da rabia pensar que no tengo "excusa" para sentirme como me siento, es como si yo mismo me hubiese provocado todo, y no me gusta pensar así.