Según señala Upton en el blog de Raspberry, sus placas de desarrollo se enfrentan a un enorme desafío derivado de la necesidad de competir por la producción de chips LPDDR4, cada vez más escasos por el trasvase de la capacidad de producción hacia los módulos utilizados por los centros de datos. En respuesta, a la compañía no le ha quedado más remedio que subir los precios de las placas Raspberry Pi 4 y 5 con 4 GB de memoria o más, pero también los Compute Module 4 y 4S, y las Raspberry Pi 500 y 500+, entre otros productos.
El aumento de precios por modelo y cantidad de RAM se desglosa de la siguiente forma:

De acuerdo con Upton, las placas basadas en diseños más antiguos como la Raspberry Pi 3B+ mantienen sus precios porque utilizan memorias DRAM LPDDR2, que no sufren de la misma escasez, al menos por ahora ("mantenemos un inventario sustancial", asegura el ejecutivo). El problema son los modelos recientes, que se tornan inasumibles. Para resolverlo, la solución temporal ha sido lanzar una nueva Raspberry Pi 4 con solo 3 GB de RAM, que tendrá un precio en Estados Unidos de 83,75 dólares.
Desde Raspberry declaran su convencimiento de que esta presión no se mantendrá de forma indefinida y podrán hablar en el futuro de precios más competitivos. Por ahora, en cualquier caso, una Raspberry Pi 5 de 8 GB se va a 211 euros en España, y el modelo de 16 GB, para usuarios de mayores exigencias, acaricia los 370 euros.