OpenAI ha presentado GPT-5.6 Sol, un modelo de IA de próxima generación que llega acompañado de dos hermanos pequeños llamados Terra y Luna. La startup ha ofrecido los primeros detalles de su flamante familia de modelos con un texto en el que básicamente habla sobre las medidas de seguridad implantadas. Esto se debe al temor de un uso indebido y a la colaboración (o tutela) del gobierno de Estados Unidos, que recibe información sobre los avances de OpenAI y detalles sobre qué socios tienen acceso a los modelos en pruebas.
Sol es el modelo más potente que ejerce de buque insignia y el que cuenta con los sistemas de seguridad más robustos; Terra es un modelo equilibrado para el trabajo diario; y Luna es un modelo rápido y el más asequible. OpenAI tiene la intención de liberar los tres modelos para todos los usuarios en las próximas semanas, pero "como parte de nuestra continua colaboración" con el gobierno de Estados Unidos primero debe revelar sus planes y las capacidades de los modelos. Esto es justamente lo que ha hecho hoy la compañía.
Además, a petición de la administración Trump, el nuevo modelo echa a andar con una vista previa limitada para un pequeño grupo de socios, cuya participación se ha hecho saber al gobierno estadounidense. Durante esta fase, OpenAI continúa haciendo pruebas y se coordina con sus socios mientras trabaja en abarcar más público. La compañía asegura que el acceso gubernamental no debe convertirse en una norma a largo plazo, pero añade que a corto plazo es la mejor vía para lograr una mayor disponibilidad. En paralelo, OpenAI colabora con el gobierno de EE. UU en una orden ejecutiva sobre ciberseguridad.
GPT-5.6 Sol es un modelo que cuenta con dos modos. El modo max ofrece un razonamiento más profundo y permite que el modelo tenga más tiempo, mientras que el ultra va más allá de las capacidades de un agente y aprovecha los subagentes para acelerar el trabajo complejo. OpenAI dice que Sol es su modelo más potente hasta la fecha y destaca en capacidades de codificación, biología y ciberseguridad. También explica que usa medidas de seguridad por capas con comprobaciones en tiempo real durante la generación.
Respecto a los precios por cada millón de tokens, GPT-5.6 Sol cuesta 4 dólares la entrada y 30 dólares la salida; Terra rebaja la factura a la mitad; y Luna tiene un precio de 1 dólar la entrada y 6 dólares la salida. La entrada es la parte que envía el usuario y la salida lo que genera la IA.
El gobierno de Estados Unidos controla los modelos de IA
Independientemente de lo bueno y potente que sea GPT-5.6, de su presentación llama mucho la atención el control que el gobierno de Estados Unidos tiene sobre el modelo. En el caso de la colaboradora OpenAI, la administración Trump tiene acceso a los nuevos modelos y sabe quién los usa usa durante la fase de pruebas. Diferente es el trato a las compañías que presentan algún tipo de resistencia a la hora de entregar sus modelos sin salvaguardas.
Hace pocos días el gobierno de Estados Unidos ordenó a Anthropic suspender el acceso a Claude Fable 5 y Claude Mythos 5 a cualquier ciudadano extranjero, estuviera o no en Estados Unidos, incluyendo sus propios empleados. Anthropic decidió desactivar ambos modelos para todos sus clientes para poder garantizar el cumplimiento de la directiva. Según Anthropic, el gobierno cree haber encontrado una vulnerabilidad en el modelo para desbloquear sus capacidades. La compañía no está de acuerdo.
Anthropic y la administración Trump han tenido sus más y sus menos, incluyendo un enfrentamiento con el Pentágono que exigía eliminar las salvaguardas que bloquean ciertas capacidades de los modelos. Tras este capítulo, el Departamento de Defensa firmó contratos con ocho grandes compañías tecnológicas, incluyendo OpenAI, Google, Microsoft, Amazon, SpaceX, Oracle, Reflection y Nvidia, para usar su IA en ámbitos clasificados.