La caída de las acciones de Ubisoft se explica en gran medida por el impacto en las arcas que tiene la reestructuración y revisión del catálogo. El editor prevé cerrar este año fiscal con una pérdida operativa de alrededor de 1.000 millones de euros. Esta cifra incluye una depreciación de 650 millones de euros, que es el coste que asumirá Ubisoft por la cancelación de seis juegos, incluyendo el remake de Prince of Persia, y retrasar el lanzamiento de siete títulos. Además, Ubisoft ha retirado el pronóstico que había hecho para el año fiscal 2027 y dice que la opción de vender activos se encuentra sobre la mesa.

Yves Guillemot, fundador y director ejecutivo de Ubisoft, asegura que "el entorno de mercado actual requiere que Ubisoft cambie radicalmente su forma de organizarse y operar". El ejecutivo reconoce que la revisión de la cartera de juegos tendrá "un impacto significativo" en las finanzas a corto plazo, especialmente en los ejercicios fiscales 2026 y 2027, pero asegura que el ajuste fortalecerá a la compañía y le permitirá emprender el camino del crecimiento sostenible y una sólida generación de flujo de caja.
El serio correctivo que hoy sufre la acción de Ubisoft es espectacular incluso para una compañía que ha perdido más del 90 % de su valor en los últimos cinco años. En enero de 2021 los títulos de Ubisoft cotizaban a 85 euros y hoy lo hacen a 4,3 euros. Hace pocos días Tencent inyectó 1.160 millones de euros a Ubisoft para hacerse con el 26,32 % de Vantage Studios, la casa creativa responsable de Assassin’s Creed, Far Cry y Tom Clancy’s Rainbow Six, y hoy toda la compañía tiene un valor de 600 millones de euros. Las inversiones son a largo plazo, pero está por ver que haya tiempo y paciencia suficiente.
Los años dirán si el nuevo modelo operativo de Ubisoft basado en cinco casas creativas, cada una de las cuales tiene asignadas experiencias y franquicias, funciona. Una de las pocas cosas que no ha cambiado en Ubisoft en todos estos años es la dirección. Yves Guillemot, fundador y director ejecutivo, sigue al frente de la compañía, y ahora su hijo Charlie lidera Vantage Studio junto a Christophe Derennes, un veterano de la industria.