En Control, los jugadores vivieron el ascenso de Jesse al poder como directora de la Agencia Federal de Control (AFC), mientras que en Control Resonant se emprende el camino a la inversa. Dylan lleva toda su vida cautivo en la AFC, pero ahora sus captores le han pedido que abandone la Casa Inmemorial y se adentre en una irreconocible Nueva York para combatir una misteriosa entidad cósmica que altera los aspectos básicos de la realidad. Después de toda una vida en un lugar que puede resultar opresivo y claustrofóbico, Dylan visita un mundo que nunca ha conocido y por primera vez en años está adquiriendo una conciencia independiente.
La historia de Control Resonant está conectada con la de Control, pero se puede disfrutar sin haber jugado a la primera entrega. En cualquier caso, la secuela incluye un tráiler a modo de resumen para que los jugadores se puedan poner al día desde la perspectiva de Jesse, que en el primer Control se abrió paso por la AFC con el objetivo de reunirse con su hermano Dylan.
Control Resonant mantiene las principales características de Control, incluyendo la importancia de la narrativa, el universo, el tono de ciencia ficción surrealista con ligeros toques de terror y la apuesta por la acción y la aventura. La principal novedad es la introducción de elementos de rol, un mundo mucho más amplio donde hay zonas con gravedad distorsionada y un combate más agresivo, adaptativo y orientado al cuerpo a cuerpo. En este sentido, juegan un papel clave el Aberrante, un arma transformable, la sinergia sobrenatural y las habilidades de desplazamiento.
El Aberrante cambia entre distintas formas primarias y secundarias, que junto a los combos permiten ajustar la velocidad, el alcance y su función en combate dentro de una misma configuración. El sistema premia el combate agresivo. Las habilidades consumen energía, pero los golpes cuerpo a cuerpo restauran este recurso, mientras que los enemigos se pueden aturdir para dejarlos expuestos y las ejecuciones aumentan temporalmente el daño cuerpo a cuerpo. Se trata de un sistema basado en el ritmo que promete dejar mucho espacio para adoptar diferentes estilos gracias a un árbol de habilidades y el sistema de mejoras.

Para configurar a Dylan hay que visitar la Brecha, un espacio onírico ligado a su psique. Ahí se pueden elegir las habilidades de combate sobrenaturales, las formas para el Aberrante y los talentos que amplifican la sinergía entre las habilidades y los ataques cuerpo a cuerpo.