La chatarra electrónica aumentará un 33% en tres años

Ricardo Cambre
En un mundo donde los aparatos electrónicos disminuyen cada vez más su vida útil, el problema sobre qué hacer con los dispositivos obsoletos ya es un grave riesgo para el medio ambiente, e incluso para la salud humana. Las Naciones Unidas han publicado junto a la iniciativa StEP un mapa interactivo de la chatarra electrónica (e-waste, en inglés) que muestra un aumento constante de esta clase de desperdicios en todo el mundo.

Según los datos recogidos, la basura tecnológica crecerá un tercio para 2017 hasta los 65,4 millones de toneladas métricas. Un aumento del 33% de neveras, televisores, teléfonos móviles, ordenadores, juguetes y otros dispositivos que se acumulan como basura.

EE.UU. encabeza la lista de los países que más chatarra electrónica generan, con 9,4 millones de toneladas en 2012, seguido por China, con 7,3 millones. En estos países, la UN señala que los teléfonos móviles se han convertido en el dispositivo que se deshecha con más frecuencia, pese a existir programas de reciclaje específicos.

En España generamos el año pasado 832.930 toneladas de desperdicio electrónico, a razón de 18.01 Kg por habitante al año. Una cifra de chatarra "per cápita" que es más del triple que la registrada en China. El estudio también indica que durante 2012 generamos un millón de toneladas de dispositivos electrónicos "útiles" en nuestro país, lo que significa que tiramos aproximadamente el 78% de los aparatos electrónicos que utilizamos.

El secretario ejecutivo de la iniciativa StEP, Ruediger Kuehr, espera que el mapa incite a los países a encargarse de sus residuos electrónicos, además de ayudar al público a tomar consciencia del problema. En el propio mapa podemos ver la legislación vigente de cada país y las medidas que se toman al respecto. En algunos casos existen esfuerzos de reciclaje, pero en otros la chatarra simplemente se exporta a otras zonas como Hong Kong, Latinoamérica y el Caribe.

"La humanidad tiene hambre de tecnología que haga nuestras vidas más fáciles", comenta Kuehr. "No son solo tecnologías para comunicarse sino también dispositivos médicos, lavadoras y juguetes que son muy populares en Navidad".
Fuente: StEP Initiative