Y suerte que tenemos a Joan García sino esto estaba perdidísimo. Y suerte que había fuera de juego del Girona sino estoy seguro que en el empujón que le han dado hubieran dado el gol.
Creo que aquí poco hay que rascar. No paran de llegar con peligro y después del empate el Barça ha cortocircuitado y los ataques se resumen en centros absurdos o tiros desde lejos sin ningún peligro