Las diferencias culturales son insalvables y además son el principal motivo de conflicto de la humanidad desde el inicio de los tiempos.
La cultura sí importa y creo que tenemos el deber de empezar a entender que nuestra forma de entender el mundo, sea la que sea, debe de ser respetada primero por nosotros mismos y luego, en la medida en la que podamos, defenderla como si fuera la mejor.
Todo el mundo tiene derecho a tener una opinión, pero eso no quiere decir que no pueda ser peor o mejor que la nuestra y hacer como que todas las culturas valen lo mismo o que todas las opiniones tienen el mismo valor, decir eso es tanto como decir que ninguna vale nada.