Cuando tienes a TODO el mundo del fútbol (españoles, ingleses, brasileños, mexicanos, franceses, italianos, alemanes...) señalando la mierda de partido infame que te has marcado y tu posterior comportamiento barriobajero en la derrota... lo mismo la culpa no es de los demás, sino tuya.
Es decir, una selección no pasa de ser una de las más queridas y respetadas a una de las más odiadas por gusto. Siempre hay un motivo detrás (y no, no es la envidia, porque Brasil nos mea a todos en Mundiales y son amados y admirados en todo el mundo).