Y mientras España está en la final, movilizaciones en las tres capitales vascas y Pamplona en contra de la "asimilación nacional" Con lo bonito que sería poder disfrutar del deporte y más de toda una final del Mundial....en fin.
Esta noticia la pongo por lo de Puyol, que pena que jugadores así se retiren, no solo por lo que aportan en el campo, si no porque jamás ha tenido un mal gesto con nadie, si no todo lo contrario. Cuando lees incluso a ex-jugadores en la previa del Mundial lanzarse puyas y recuerdas a jugadores así.....
Las leyendas nunca juegan una pachanga: "No quiero hablar, nos han hecho trampas..."
Nos han hecho trampas!". Míchel Salgado acababa de terminar el torneo y todavía seguía protestando. Lo decía entre risas, pero sin ocultar ese punto de indignación que acompaña a quien nunca ha sabido perder ni siquiera cuando aparentemente no hay nada importante en juego.
Carles Puyol fue la mejor demostración de que hay comportamientos que no desaparecen con la retirada. El excapitán del Barcelona se pasó el torneo corrigiendo, ordenando y regañando a sus compañeros después de cada error. Si alguien perdía una marca, Puyol aparecía inmediatamente para recordárselo. Si el equipo quedaba desordenado, levantaba los brazos y exigía concentración y más implicación. Si una acción no salía como esperaba, su reacción era la misma que durante sus mejores años en la élite.