Os dejo un artículo de opinión al respecto:
Jabaroot, haz tu magia El plan de la tiranía marroquí para la anexión de Ceuta (a la que sucedería la de Melilla) no incluye operaciones militares. Su objetivo es convertir estas ciudades en sentinas, lugares hórridos cuya mera mención actúe disuasoriamente sobre el inconsciente colectivo, al estilo de Chernobyl, San Pedro Hula, Darfur o Ciudad Juárez. En definitiva, convertirlas en «una carga para España, su pueblo, su Gobierno y su Corona», de tal manera que sean «los propios españoles quienes tomen la iniciativa para encontrar una solución negociada», como acaban de explicar sin ambages en un foro militar marroquí.
Se trata, en fin, de que la población española residente en estos lugares acabe instalándose en la península, después de que sus negocios se hayan arruinado, después de que hayan sufrido agresiones en las calles, después de que la zozobra y la pestilencia que se respiran en el lugar se hayan vuelto asfixiantes. La invasión bárbara sufrida hace un mes fue la primera fase de este plan; y en los últimos días ha comenzado una segunda fase, consistente en crear poco a poco (tomamos prestado el término a Foucault) «heterotopías de desviación»: playas infestadas de excrementos, arrabales donde manadas de delincuentes violan o roban a mansalva, zonas sin ley que ni siquiera policías y militares se atreven a frecuentar. Todo ello en un in crescendo pavoroso.
Este es el plan vitando diseñado por la tiranía marroquí y aprobado por sus mentores anglosionistas. Pero este plan se está desarrollando con la complicidad de los chacales que nos gobiernan, cuya estolidez claudicante, cuyas constantes lisonjas al «socio completamente fiable» no son meras muestras de desfondamiento moral. Los chacales que nos gobiernan dejan que la situación se pudra mientras nos entretienen con jeribeques absurdos (una especial mención merece el ingenioso macguffin de las contradicciones entre Robles y Marlaska, haciendo de poli bueno y poli malo para la derecha pánfila), hasta que la imagen de una Ceuta fétida e irredimible arraigue en el imaginario popular, de tal modo que poco a poco se vaya aceptando que se trata de un lastre al que nos conviene renunciar.
Entiendo que a los ingenuos les resultará de muy difícil digestión aceptar tal grado de malignidad traicionera. Tampoco los toledanos querían aceptar que don Oppas, su obispo, los fuese a entregar a los invasores. Los chacales que nos gobiernan han regalado millonadas a Mujamé para financiar su agricultura y arruinar la nuestra, han vendido al pueblo saharaui para que Mujamé pueda expoliarlo, torturarlo y diezmarlo a placer. ¿Quién puede dudar que entregarán pedazos de territorio español sin que les tiemble el pulso? Son lacayos genuflexos que concederán cuanto les pida Mujamé, para que no se sepa la terrible verdad que esconden.
Fuera de Dios, sólo los hackers de Jabaroot pueden salvarnos. Jabaroot, haz tu magia: compadécete de nosotros y libera al alado Pegaso.
Juan Manuel de Prada
Fuente:
https://www.abc.es/opinion/juan-manuel- ... 38-nt.html