El sábado vi Hokum y ayer Obsession.
No hay forma de encontrar películas que me hagan sentir miedo o tensión, pero bueno, se dejan ver.
Hokum la vi únicamente por Adam Scott. Pues eso, se deja ver. Me quedé con ganas de bastante más trasfondo de esas leyendas irlandesas.
Obsession la vi únicamente por el "hype" que vi por internet con la peli y la prota. Se deja ver también y, en general, la vi con un toque más elaborado digamos que Hokum, pero... se vuelve un tanto más rara de lo que mi gusto agradece... Pero sí, tanto la prota como el prota me parece que hacen buen papel. Aunque está claro que la estrella en la peli es ella. Le sobra un poco de componente "raruno" para que me hubiese gustado más. Y lo de siempre con este tipo de pelis, hay muchas situaciones en las que en teoría el espectador tiene que tener tensión o se tiene que despertar en él algún tipo de sensación de agobio y... joder... me reí en no pocas ocasiones (no sólo en las que así está previsto).